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lunes, 27 de abril de 2009

Pensamiento Lateral versus Pensamiento Vertical

El término pensamiento lateral (lateral thinking) fue propuesto por Edward De Bono para representar todos esos caminos alternativos que no estamos acostumbrados a tomar al momento de encontrar soluciones a un problema.

Según De Bono la mayoría de la gente tiende a enfocarse en una sola forma de resolver un conflicto solo porque las otras vías para resolverlo no son visibles a simple vista.

Pensamiento Lateral es un tipo de pensamiento creativo y perceptivo, como su nombre lo indica, es aquel que nos permite movernos hacia los lados para mirar el problema con otra perspectiva y esta es una habilidad mental adquirida con la práctica.

El pensamiento vertical o lógico se caracteriza por el análisis y el razonamiento mientras que el pensamiento lateral es libre, asociativo y nos permite llegar a una solución desde otro ángulo. Ambos pensamientos son importantes. El lateral incentiva nuestro ingenio y creatividad. El vertical nos ayuda a desarrollar nuestra lógica.

Creo que es muy valedero aplicar un poco del pensamiento lateral a nuestras vidas, observar nuestros problemas desde distintas direcciones, ver el panorama con otros ojos y empujarnos a encontrar diferentes, nuevas e ingeniosas respuestas para los viejos y los mismos conflictos humanos.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Solución de conflictos intrafamiliares

Los descubrimientos de Gottman y Clifford en la búsqueda de la solución de conflictos intrafamiliares

John Gottman de la Universidad de Washington y Clifford Notarius de la Universidad Católica de América, junto con sus colaboradores, han estudiado por cerca de 20 años el fenómeno de cómo la pareja resuelve sus conflictos. Gottman focaliza su trabajo más en la fisiología y la psicología mientras Clifford centra su atención en los modos de expresión. De estudios hechos en común y otros por separado han logrado resultados que sorprenden por su verificación con otros realizados en diferentes partes del mundo, tales como Australia, Alemania, Países Bajos y Nueva Zelanda.

1. Las parejas con escenas de peleas repetitivas, con fuertes agresiones verbales y diferentes manifestaciones de cólera, no tienen más peligro de divorciarse que otras. 2. La frecuencia de las relaciones sexuales no tiene nada que ver con la estabilidad armónica del matrimonio. 3. Las divergencias que surgen entre los esposos no se arreglan con el tiempo; al contrario, se agravan. 4. Las grandes pasiones de los primeros años no constituyen garantía de una unión durable. 5. La similitud de carácteres o de opiniones no son garantía para una relación estable. 6. La infidelidad no conlleva la ruptura definitiva de la relación.

Así mismo Gottman y Notarius concuerdan, a partir de su estudios, que las relaciones sólidas de pareja se distingue de las relaciones frágiles en la forma como sus miembros asumen y solucionan sus conflictos y diferencias cuando estos aparecen.

En las relaciones frágiles surgen largas secuencias de actitudes negativas de las cuales no se puede salir; se empieza con un problema muy simple, que se une a otro simple y otro más simple hasta desencadenar en la formación de un problema de magnitudes incalculables y difícil resolución. Mientras, en las relaciones sólidas las escaramuzas son cada vez más frecuentes, más cortas y más centradas en la solución del problema.

Lo anterior toma su real forma al analizar los cuatro factores, que estos investigadores han señalado como los más relevantes para que un conflicto no llegue a solucionarse; y que, por su gravedad en la relación han denominado Los Cuatro Caballeros del Apocalipsis: la crítica implacable, el desprecio, la actitud defensiva y el repliegue sobre sí mismo. La interpretación que se hace de un simple hecho va a modificar significativamente las emociones y actitudes: los integrantes de una relación frágil atribuirán siempre al otro la razón del problema y jamás al azar o a sucesos externos mientras los miembros de una relación sólida tratarán, mutuamente, de excusar al otro colocando la causa del problema en el exterior. El grado de confianza instaurada entre los miembros de una relación permite predecir el grado de solidez de la misma: a mayor confianza mayor estabilidad y duración. La forma como los miembros de una relación se acuerdan de su pasado y de sus primeros encuentros predicen también la estabilidad y duración: a mayores y específicos recuerdos mayores índices de estabilidad y solidez en la relación. El despliegue emocional al afrontar la discusión es factor que señala el desenlace; los cambios en la presión arterial, sudoración, y otras manifestaciones autónomas van en contra de la solución adecuada de un problema. Por ejemplo, cuando las pulsaciones cardiacas pasan de 100, el hombre se vuelve incapaz de escuchar.



Los descubrimientos de Gottman y Clifford aplicados a la solución de conflictos en otros campos de la familia

De los descubrimientos de estos dos autores surgen nuevos aportes para la aplicación en la solución de conflictos en otros ámbitos, donde la relación es vivida por personas que tienen que compartir por vínculo natural o social. Si extractamos los postulados obtenidos al observar la relación de pareja y los ubicamos en cualquier relación familiar tendremos:

1. Las relaciones familiares donde hay peleas continuas, se vocifera fuertemente y se manifiestan actitudes de cólera no tienen más peligro de desintegración que aquellas donde esta situación no es frecuente.

2. Las relaciones que se entablan al interior de una familia son convenciones propias de ésta y no convenciones generales para todas las familias.

3. Las divergencias entre los miembros de una familia no las arregla el tiempo; las diferencias las arregla la voluntad de solución de sus miembros y en el mismo momento en que surgen.

4. La estabilidad en la relación que se tenga en una familia al presente, no es un factor de garantía para señalar que hacia el futuro no se tendrán conflictos e inconvenientes intrafamiliares.

5. La similitud de caracteres o de opiniones en los miembros de una familia no son garantía para pronosticar una relación familiar armónica y estable.

6. No existen relaciones lo suficiente inviolables para que ocasionen la ruptura de una relación familiar.



Formas para asumir en la solución de conflictos familiares

1. Solucionar un conflicto a la vez; no aplazar su solución, no importa que tan sencillo aparezca. No mezclar la solución de un conflicto con la de otro, ni mezclar conflictos para obtener una sola solución.

2. Si se desea llegar a solucionar un conflicto se debe evitar: Criticar y/o despreciar al oponente y asumir actitudes defensivas o evasivas ante el conflicto.

3. No atribuir la razón del conflicto al oponente, buscar la razón en el exterior.

4. La confianza entre los miembros de una familia es fundamental si se desean mantener relaciones familiares armónicas y duraderas.

5. Una buena relación familiar está marcada por los la facilidad con que se recuerda el pasado. El recordar con nitidez y claridad eventos del pasado, vividos juntos, permite predecir el grado de armonía y durabilidad de las relaciones familiares.

6. Solucionar problemas en momentos de alteración emocional no es conveniente. La ira y demás manifestaciones emocionales no permiten solucionar adecuadamente un conflicto; a cambio lo complican.



Como mediar en la solución de conflictos familiares

La negociación o solución de conflictos forma parte de la vida cotidiana de toda persona. Siempre y en todo lugar, donde compartan personas, se van a encontrar obstáculos para el cumplimiento de los objetivos trazados. Esto se da porque unas personas, tal como las otras, también tienen objetivos precisos, y desean cumplirlos, y quizás no sean los mismos que los trazados por aquellas inicialmente. Es ahí donde se hace necesario un acuerdo, para que las partes en conflicto no sientan que están cediendo ante sus pretensiones y puedan seguir adelante, salvando el obstáculo creado por los intereses particulares.

La grandeza del buen mediador está en que el acuerdo logrado debe satisfacer los intereses de ambas partes, debe ser durable y altamente socializante; esto es, procurar mejorar, o al menos conservar, las buenas relaciones entre las partes implicadas.

Quien vaya a mediar en un conflicto familiar debe seguir como regla lo siguiente:

1. Identificar el problema: Se debe preguntar sobre los orígenes del problema, la forma como se manifiesta el problema; describir hechos reales que lo representan y las ideas que se tienen sobre el problema.

2. Crear hipótesis: Enmarcar el problema en un marco que le permita explicarlo y dar posibles causas del problema; así mismo, que le permita vislumbrar la falta de algunos elementos para la posible solución.

3. Identificar intereses: No siempre los intereses verdaderos, motivos del conflicto, se ven con claridad. Así como no todos los intereses que en un principio parecen irreconciliables lo son finalmente.

4. Buscar y formular alternativas de solución: Casi nunca lo primero que se nos ocurre es la única solución a un conflicto; por tanto debemos esforzarnos por encontrar alternativas hasta para las ideas que se muestran irremplazables y demasiado posibles. La mejor forma de hacer esto, es presentar varias ideas y no permitir su juzgamiento mientras no se tengan agotadas las alternativas. Otra forma puede ser la de consultar personas expertas en el tema en discusión.

Lo importante para que haya negociación es que exista el interés de hacerlo. Esto se aprecia cuando una parte procura apreciar el problema desde el punto de vista que lo aprecia la contraparte; cuando las partes muestran con claridad sus verdaderas intenciones y no las ocultan por temor a salir mal libradas en la negociación; cuando dejan de ver en la otra parte al culpable del problema y se centran más en las soluciones que pueden aportar las dos; cuando se muestran sinceras en sus intervenciones; cuando logran concluir que muchos de sus temores no eran más que especulaciones y no amenazas reales de la contraparte; cuando hay aporte y aceptación de soluciones de ambas partes de forma equitativa y cuando las propuestas de acuerdo no sacrifican los valores y principios de ninguna de las partes en conflicto.

Lo anterior se logra sólo cuando hemos hecho “un pare” para analizarnos como seres emocionales, comprendiendo y reconociendo que muchos intereses, que suponíamos racionales, no dejan de ser más que manifestaciones de sentimientos. Es beneficioso para la solución del problema que en la negociación podamos manifestar a la contraparte las emociones y aceptar la manifestación emotiva del rival mas no por eso debemos tomar una decisión en base exclusiva de ello. La manifestación de emociones debe servir más como una purga para luego tomar las decisiones mas adecuadas.

La negociación por cooperación permite acuerdos duraderos y satisfactorios a las partes en conflicto. Por tanto, se recomienda que al negociar se vaya lento, se trate de que haya confianza sin conceder demasiado, identificar asuntos que incluyan elementos claramente cooperativos, separar los elementos cooperativos de los competitivos, comenzar con asuntos altamente cooperativos, aclarar y discutir las diferencias que hay en las prioridades, Proponer muchas alternativas y discutir cada una de ellas como una posibilidad, no como una solución final, elegir la alternativa que equilibre la calidad objetiva o la aceptación mutua, escuchar respetuosamente.

Al igual que las partes, el ambiente de la negociación es fundamental para llegar a un acuerdo sensato, por tanto se recomienda un ambiente de cordialidad y evitar en alguna medida tanta formalidad, la indiferencia, el antagonismo y la agresión.



Importancia del manejo las actitudes en la solución de conflictos familiares

La actitud es la forma como cada persona responde a alguien o a algo. Una actitud se compone de tres elementos: lo que se piensa, lo que se siente y lo que se manifiesta. Usted puede tener una actitud muy particular hacia las relaciones familiares; puede pensar que son necesarias en su vida, sentir que son difíciles de llevar y actuar sumisamente ante sus padres. Por eso decimos que la actitud está compuesta por el componente cognitivo (pensamiento), el componente emocional (sentimientos) y el componente comportamental (conducta).

No siempre estos elementos están en consonancia y puede suceder que exista contradicción entre ellos. Es factible que alguna persona piense que la infidelidad no tiene inconveniente alguno, sienta celos al ver a su pareja con un rival y bajo ninguna circunstancia actuar de forma infiel.

El porqué una persona tiene una actitud determinada hacia algo o alguien todavía no es muy claro. Algunos dicen que les enseñaron a pensar, sentir y actuar de tal manera ante determinado evento. Otros dicen que la urgencia de satisfacer sus necesidades los obliga a pensar, sentir y actuar como lo hacen. Lo cierto es que en ambos casos siempre se les está dando la oportunidad de que cambien sus actitudes, pues no se recurre a la genética o factores determinantes que imposibiliten la erradicación de una actitud.

La forma como podemos modificar una actitud empieza con la aceptación de que existe contradicción en la manera como asumimos los tres elementos que la constituyen. Si encuentro contradicción, cuando pienso que vivir en pareja es el único medio para conseguir una armonía familiar pero siento que puedo amar a varias mujeres a la vez, y por tanto tengo una amante, con seguridad estoy en el camino de modificar mi actitud en torno a: primero, evito tener amantes que me obliguen a faltar en el hogar; o segundo, tengo mis amantes y evito a toda costa formalizar un hogar, etc. Si no veo ninguna contradicción en los elementos antes mencionados mi actitud hacia la armonía familiar seguirá trayéndome inconvenientes.

Una forma más de lograr cambiar una actitud en una persona es mediante la ayuda que pueda prestarle el grupo de apoyo. Si mi actitud hacia mis hijos es de rechazo, los demás miembros de la familia pueden hacerme cambiar esa actitud con la constante información que ellos me dan de lo satisfechos y orgullosos que se sienten de mis hijos. Si la mayoría acepta mis hijos es factible que asuma que mi actitud es errada y la de mis familiares correcta; por tanto intentaré asumir la actitud de ellos.

Otra manera de cambiar las actitudes de una persona es mediante la persuasión que haga un especialista en determinado tema. Si deseo que mis hijos cambien su actitud con respecto a la drogadicción, la persona más indicada para lograrlo es un experto en farmacodependencia. Por tanto debo ser cuidadoso e informar a mis hijos, con antelación, de los méritos que tiene la persona para darnos su punto de vista sobre las drogas.

Otra forma de cambiar la actitud de una persona es la persuasión mediante la utilización moderada del miedo. Si logramos despertar miedo en los niños, ante el evento de que sigan mostrando determinada actitud, con mayor probabilidad dicho niño dejará de lado esa actitud negativa. Por ejemplo, si logro que el niño sienta miedo ante la posibilidad de contraer una enfermedad por el consumo de dulces, es bastante probable que su actitud hacia el dulce cambie radicalmente. Curiosamente la autoestima tiene mucho que ver es este caso: si el niño tiene una buena autoestima es más fácil que cambie su actitud ante la presencia del miedo.

También se pueden cambiar las actitudes transmitiendo el mensaje de manera tal que la persona que escucha crea que la idea de cambio surge de ella y no de la persona que la está persuadiendo. Un padre que le diga a su hijo: “por la experiencia que tengo se la importancia que tiene ordenar los libros antes de comenzar las labores escolares”, está en desventaja de aquel padre que le dice a su hijo: “como usted mismo lo ha comprobado, el orden le facilita hacer bien sus tareas escolares”.

El juego de roles se ha mostrado igualmente bastante acertado para cambiar actitudes. Quienes escenifican un evento en torno a una actitud determinada tienen mayor probabilidad de cambiarla en contraposición a las personas que se les ha instruido para que lo hagan e incluso a las personas que han visto como dicha actitud puede ser perjudicial para ellos mismos y su grupo.



Sentimientos y emociones en la mediación de conflictos familiares y de pareja

En la mediación de conflictos familiares y de pareja se tiene como presupuesto que la falla y, a la vez, la solución se halla en la comunicación, el manejo de roles, la agresión y la violencia, infidelidad y celos, problemas con la familia de origen, crisis propias del ciclo vital, disfunciones sexuales, adicciones, falta de respeto a las diferencias, manejo de la autoridad, separación y divorcio. (Rojas). Sin embargo, quien haya estado como mediador sabe que nada de lo anterior se logra solucionar si no hay voluntad de cambio por parte de los implicados; caso frecuente en los conflictos de pareja y familiares en general. Esta falta de cooperación y reticencia al cambio no es gratuita; surge de la emocionalidad que se apodera de la partes en conflicto, que obstaculiza cualquier avance o solución racional.

Es por eso que debemos hacer un pare, ante el manejo que se viene dando a la solución del conflicto de pareja y de la familia, para revisar la emoción y el sentimiento, factores cruciales que se muestran insidiosos y de difícil manejo cuando surge una discordia entre las personas. Estos podrían facilitar el trabajo si se pudieran instrumentalizar en el momento que se hace necesario.

Algunos, influenciados por la teoría de Pavlov, ven la emoción como un sentimiento o bien fisiológico o bien cognitivo; o también, producto de la interacción de factores físicos y mentales. El sentimiento se señala como la forma de conciencia en que el hombre manifiesta la actitud subjetiva hacia la satisfacción o insatisfacción de sus necesidades vitales. Los sentimientos se pueden dividir en superiores e inferiores: los inferiores son los que tienen que ver con conservación, alimentación y reproducción, son de origen instintual; los superiores son los que tienen que ver con la socialización, la belleza, la moralidad y el conocimiento, son aprendidos (condicionados). Los sentimientos superiores son mayores en el hombre; dependen bastante del sistema social en que se desenvuelve y las necesidades propias de la sociedad y de la época. Un sentimiento intenso y prolongado se le llama pasión. Las pasiones pueden ser superiores o inferiores.

La fisiología del sentimiento incluye respuestas originadas por el sistema nervioso autónomo y sistema endocrino. El sentimiento intenso y de corta duración, de aparición súbita y violenta reacción motora, se denomina afecto fisiológico. La intensidad del sentimiento no depende de la intensidad del estímulo sino del valor (significado) que le de cada sujeto. El estímulo es agradable o desagradable, con diferentes escalas de intensidad sentida. El estímulo es útil o no a las necesidades vitales. Las manifestaciones corporales más comunes de un sentimiento son palidecer o colorearse, acelerar o disminuir el ritmo cardiaco, contracción o distensión muscular, disminución o aumento de lágrimas, aumento o disminución del fluido salivar, sudor, aumento de secreción de la adrenalina y el azúcar en la sangre.

Entre los sentimientos que se han deslindado, a partir del análisis de la actitud en el hombre, se encuentran la ira, el miedo, el temor, la tristeza, la alegría, la repugnancia, el odio, el amor, el optimismo, la incomodidad, la excitación, la ansiedad, el disgusto, la frustración. El estado de ánimo, humor, es la tendencia general y prolongada a que se mantienen los sentimientos de un sujeto. Se habla de buen o mal humor.

Para el psicoanálisis la emoción o el sentimiento es la interpretación de un fenómeno de exteriorización de una fuerza pulsional constitutiva de toda organismo; y como tal, de toda persona en particular. (Freud).

Estudiando la emoción desde otro ángulo psicológico, podemos comprenderla como una conducta condicionada que responde a necesidades propias del organismo. La emoción es un rezago conductual de aprendizajes previos, inscritos en cualquier momento de la escala filogenética y ontogenética. Son conductas que se presentan sin que medie la volutividad, tal como se explicó arriba, gobernadas por el sistema autónomo y endocrino; con poca participación de la corteza cerebral, donde se sospecha reside la voluntad. La emoción es una forma de adaptación previa, basada en la interrelación que hace el organismo con el medio, sin que esté presente un aprendizaje exclusivo a él; es, como dijimos, adquirido a través de su historia filo y ontogenética. Tal como se podría explicar desde la teoría de Pavlov y las investigaciones de Sherrington y Sechenov, la emoción en un principio fue una respuesta incondicionada, (conducta refleja) producto de un estímulo incondicionado, que posteriormente se asoció a otros estímulos condicionados, para así crear la respuesta condicionada.

Debemos señalar que muchas de las emociones cumplieron, pero ya no cumplen, una función adaptativa en el hombre. Ejemplo, agredir automáticamente cuando nos sentimos agredidos. Esta información, agredir cuando nos agreden está inscrita en el sistema autónomo. De ahí las dificultades que se tienen con la agresión y el posterior arrepentimiento, producto éste de un pensamiento y una voluntad que entra a evaluar y pugnar las reacciones ocasionadas por el sistema autónomo.

Lo anterior pone en evidencia la dificultad que encuentra el hombre cuando trata de manejar situaciones mediadas por emociones; pues el sistema talámico (autónomo) y endocrino, no son manipulables a su voluntad. O mejor dicho, no se le ha preparado para que maneje a voluntad estos sistemas. En la cultura occidental, especialmente, no se hace mayor énfasis en el dominio de estos sistemas, pues se parte, (el mismo nombre lo corrobora) del hecho que estos funcionan autónomamente. No obstante, ya se ha visto que se puede llegar a tomar dominio sobre conductas autónomas tales como el manejo de la excreción de orina y materias fecales, regularizar la temperatura, la tensión arterial, crear anticuerpos y otras tantas, que son gobernadas por estos sistemas y que responden a la misma fisiología de las emociones.

Un factor de confusión en torno a la interpretación de la emoción surge de la poca especificidad del cerebro. Tal como lo plantea alguna de las teorías de la emoción (Schacter-Singer), las mismas respuestas autónomas se dan ante diferentes estímulos, pero la interpretación es diferente dependiendo la asociación que se haga en el momento. Como ejemplo se muestra que ante un estímulo X1 (hombre atractivo) en Y (mujer) se obtienen respuestas de secreción de adrenalina, sudoración, taquicardia, movimientos peristálticos del estómago, que son interpretados como amor; estas mismas respuestas se obtienen ante un estímulo X2 (león) pero en esta ocasión son interpretadas como miedo. Si llegado el caso X1 agrediera a Y, Y no sabría claramente lo que está sintiendo por X1 y con mayor probabilidad, por esto del condicionamiento, estaría inclinada a decir que lo que siente es amor.

En la enseñanza del dominio de las emociones y sentimientos es necesario señalar que la idea básica no es que el hombre deje de sentir o manifestar la emoción; al contrario, se le debe dar libertad a la expresión de sentimientos; pero, de tal manera, que en nada afecte la toma de decisiones trascendentales para su adaptación y el cumplimiento de objetivos trazados. Por ejemplo, se puede amar intensamente a una persona y no por eso tomar la decisión de vivir con ella en pareja, sin medir objetivamente las ventajas y desventajas que contrae la unión. Igualmente, no es que se deje de sentir ira ante un conflicto de pareja; pero, a cambio, se pide que al intentar solucionarlo, la ira no influya en el raciocinio. Las manifestaciones emocionales deben ser evaluadas a cada instante para no terminar cometiendo errores, que no traen beneficio ni para quien las emite ni para los otros. Las personas deben obligarse a tomar decisiones sin la influencia de la emoción y esto sólo se logra dominándola y encausándola; dejando el apasionamiento en el momento propicio, sin ser presa de ella.

Ejercicios que permiten empezar a dominar las emociones son: mantener un control sobre los esfínteres, logrando evacuar los residuos uretrales e intestinales cuando se desea y no cuando el organismo da la señal (estimulación), para que esto suceda; llorar sin que esta manifestación esté asociada a determinadas situaciones que siempre la han acompañado; obligarse a reír independientemente de estímulos exteriores; sonrojarse y palidecer a disposición; disminuir y acelerar el ritmo cardiaco a voluntad; evitar la ingestión de alimentos fuera de horarios establecidos para hacerlo, así se tenga mucha hambre; aplazar el deseo de consumir alimentos que son altamente atrayentes. Someterse a pruebas donde sabe que la emoción está presente e intentar no actuar de la misma manera que lo ha hecho siempre, analizando y comportándose lo más racional que se pueda: discutir sin perder el control sobre las palabras que se dicen; propiciar y presenciar situaciones altamente emotivas; ensayar formas de resistencia al dolor y el miedo.


Jairo Báez. Psicologo

sábado, 27 de diciembre de 2008

Estimulando el Cerebro: Técnica Fosfénica 2

Los investigadores de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, y de la Academia Sahlgrenska, en Suecia, demostraron la existencia de células madre en ciertas zonas del cerebro, justamente debajo de cavidades llenas de líquido céfalo-raquídeo, denominadas ventrículos.

Este grupo de investigadores internacionales dijo haber descubierto un tipo de neurona que se regenera en forma continua en los seres humanos.


Los expertos identificaron un grupo de células especiales que "migran" y crean nuevas células nerviosas en la parte del cerebro responsable del sentido del olfato.


Los científicos señalan que los resultados del estudio, publicado en la revista científica Science, abren la posibilidad para otras investigaciones en torno a la reparación del cerebro como, por ejemplo, en el caso de pacientes con la enfermedad de Alzheimer.


Podemos estimular la regeneración cerebral


Desde muy antiguo, los yoguis identificaron esa zona con el nombre de punto "Kutashta", un verdadero "nudo" de glándulas, líquido cefalo-raquídeo y estructuras nerviosas centrales.

Esta región era considerada la "raíz" de los centros de energía (chakras) superiores, y su estímulo era el puente para alcanzar nuevos niveles de funcionamiento cerebral y consciencia.


Dentro de la Técnica Fosfénica existe un ejercicio específico, desarrollado por el Dr Lefebure para lograr ese estímulo.

Veamos cómo realizarla:


  • Seguiremos las instrucciones de la entrada anterior para crear un fosfeno.

  • Fijamos nuestra vista en la fuente lumínica.

  • Durante todo el tiempo de práctica utilizamos la respiración rítmica que haremos de la siguiente manera: Usamos una respiración lenta y profunda de Tres Tiempos (Inhalación, retención del aire, exhalación). Cada tiempo debe ser de igual duración, para eso hacemos un conteo mental, por ejemplo hasta 6, y lo repetimos en los tiempos siguientes. Este conteo puede ajustarse levemente de respiración en respiración, por ejemplo en la próxima respiración quizás podamos extenderlo a 7 u 8.

  • La clave del ejercicio es la siguiente: Llevar el fosfeno al centro de nuestra cabeza mientras realizamos la respiración rítmica. Lo mantenemos allí hasta que desaparezca, y volvemos a hacerlo un total de tres veces como mínimo.

La técnica produce un estímulo específico predisponiendo a la multiplicación de nuestras neuronas y activando nuevas funciones que estaban dormidas en nuestro cerebro.


Esto sin duda se reflejará en nuestras capacidades cerebrales totales.

Desarrollo Mental: La Técnica Fosfénica

El FOSFENISMO es un conjunto de técnicas para aumentar las capacidades cerebrales mediante un método basado en reacciones fisiológicas: LOS FOSFENOS, que se obtienen con cortas observaciones de una fuente luminosa adecuada y que persisten durante tres minutos.

Las técnicas fosfénicas permiten restablecer el equilibrio entre los dos hemisferios y así amplificar las capacidades cerebrales en su conjunto.


Cuando se asocia el fosfeno a cualquier ejercicio tradicional o a cualquier ejercicio moderno de desarrollo individual, multiplicamos sus efectos en proporciones considerables.


De esa manera, obtenemos el desarrollo de la memoria, de la atención, de la inteligencia, de la iniciativa y de la creatividad, lo que hace del método un maravilloso instrumento pedagógico.


Las técnicas fosfénicas constituyen un verdadero acelerador de los procesos mentales.

Nos permiten tener una acción directa sobre nuestro propio pensamiento, sobre su contenido, su calidad y su organización, pues optimizan el rendimiento, la reflexión y todo el trabajo intelectual.


Los fosfenos fueron el comienzo de todos los descubrimientos del Doctor LEFEBURE.

En 1959, siendo médico del Servicio de Salud escolar, el Doctor Francis LEFEBURE descubrió y analizó la acción dinamizante de la luz sobre todas las funciones cerebrales.

Su método se basa en los "fosfenos", es decir, las manchas multicolores que persisten en la oscuridad durante tres minutos, tras mirar fijamente una fuente luminosa durante unos treinta segundos.


El extraordinario descubrimiento del Doctor LEFEBURE es que LA MEZCLA DE UN PENSAMIENTO CON EL FOSFENO TRANSFORMA LA ENERGÍA LUMINOSA EN ENERGÍA MENTAL. Los fosfenos provocan pues, el desarrollo de la memoria, de la inteligencia, de la atención de la creatividad y de la intuición.


LOS ESTUDIANTES se dan cuenta que la asimilación es más rápida y que se nota su efecto sobre la comprensión. Las ideas se estructuran mejor.


Las personas que necesitan RETOMAR LOS ESTUDIOS tras un largo período de inactividad intelectual, verificarán rápidamente que su concentración mejora, que retienen mejor las materias y que trabajan más deprisa.


LOS ADULTOS pueden obtener igualmente numerosas ventajas: la memoria se ve estimulada, la confianza aumenta y se desarrolla la creatividad. La resistencia nerviosa y física crecen, lo que permite enfrentarse al estrés y a las tensiones.


El Fosfenismo no es solamente un método que permite hacer más eficazmente un trabajo, es sobre todo una técnica que verdaderamente logra la expansión de la personalidad, con total independencia.


El efecto de la Mezcla Fosfénica sobre el sueño es notable; muchos insomnios se curan así. Los sueños se vuelven más coloreados, más lógicos y conscientes.


El efecto sobre la vista es muy favorable e incluso especialmente eficaz, tanto cerebralmente como para la salud del ojo.


Las personas de edad pueden incluso lograr un rejuvenecimiento cerebral.


Una Introducción Sencilla a la Técnica Fosfénica


Para la técnica básica necesitamos una fuente de luz pequeña. Puede ser una vela (tradicional en el yoga) o una lámpara de luminosidad muy baja (la más baja posible, o sino nos cubrimos los ojos con una tela de tejido abierto y los mantenemos cerrados todo el tiempo- ver imagen), ya que debemos fijar la vista allí durante algunos segundos. En caso de elegir una lámpara, el bulbo debe ser blanco y liso, sin ninguna marca en particular.


En un espacio en penumbras (no hace falta oscuridad total) fijamos nuestros ojos en la fuente lumínica durante treinta segundos a un minuto aproximadamente. Luego los cerramos y nos concentramos en la imagen luminosa que quedó grabada en nuestra retina. Eso es un fosfeno. Dura aproximadamente unos tres minutos hasta que desaparece. Repetimos el procedimiento anterior dos o tres veces más como mínimo.
En caso de utilizar una vela, conviene girar la posición del cuerpo cuando cerramos los ojos para que el fosfeno no quede "interferido" con la luminosidad que pueda filtrarse a través de los párpados.
Si es una lámpara, conviene apagarla cuando realizamos el fosfeno. Si esto no fuera posible, tomaremos la misma precaución que con la vela.


Algunas aplicaciones:


- Para el Desarrollo de la Creatividad: Nos concentramos en el fosfeno y dejamos que vayan fluyendo imágenes libremente, como si estuviéramos realizando la técnica de la Corriente de Imágenes. La diferencia es que en este caso las imágenes serán más vívidas, y el estímulo del cerebro es directo a través de la luz.


- Para la Memoria: Cuando tenemos el fosfeno, visualizamos lo que queremos recordar como si estuviera escrito sobre él (ver imagen). Podemos ubicar un mapa mental, una fórmula matemática, un mapa geográfico, etc. Esto fija los datos en la memoria con facilidad.


- Para Mejorar el aprendizaje: Mientras estudiamos, nos detenemos cada 10 o 15 minutos y realizamos un fosfeno. Esto descansa las neuronas, afirma los datos y refresca nuestra retentiva.


-Para el Desarrollo Personal: La técnica fosfénica se puede combinar con cualquier otra técnica de desarrollo personal para potenciar los resultados. Por ejemplo, realizamos un fosfeno y en ese momento practicamos afirmaciones, visualizaciones, autohipnosis, programación mental, etc.


Por último sólo cabe agregar que la técnica fosfénica es muy adecuada para el tratamiento de la depresión y los estados melancólicos.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado

Tu mente debes utilizarla como una herramienta para servirte, no debes permitirle que te domine o perjudique. Unos minutos de pensamientos negativos bastan para que tu rostro se apague y aparezca un ceño fruncido, con ellos llegan las ganas de dejar de hacer cosas, menos energía y algo que dejaras de lado para otro día, si hubieras analizado ese pensamiento podrías haber cambiado un poco las cosas y evitado tales resultados.

Cuida y vigila tus pensamientos, recuerda que ellos determinan tu forma de actuar y tu destino. Espíritu y mentes elevadas, éxito financiero y logros materiales son resultados de quien trabaja con grandeza y esfuerzo utilizando a su favor todo el poder de sus pensamientos que se verán reflejados en una auténtica vida en positivo.

A partir de Hoy proponte analizar que clase de pensamientos te permitirás tener en tu mente, si son los adecuados o si ha llegado la hora de modificarlos. Antes de pretender controlar nada ahí afuera debes aprender a controlar tus pensamientos, detente a mirarlos para reemplazarlos cuando no sean los adecuados, llena tu mente con los pensamientos, imágenes y sentimientos correctos. Creará lo que mantenga en mente de forma continua, los pensamientos que alberga en su mente están dibujando su futuro en este mismo momento. Descarta y elimina de tu mente aquello que no desees o que te produzca daño, deja de alimentar con tu energía y pensamientos aquello que no deseas, aleja tu mente y tu atención de aquello que quieres evitar.

Repite los pensamientos de aquello que deseas y de forma continua, visualiza lo que anhelas, al pensar en ello lo alimentas y aumentas en tamaño, cada pensamiento tiene el poder para construir lo que es compatible con ellos. Aquel que se alimenta de elevados pensamientos alcanzará la madurez y el equilibrio, la sabiduría y nobleza, el éxito y la fortuna, debes darle a tus pensamientos el valor y la dimensión real que tienen, solo así los controlarás inundando tu mente con los pensamientos correctos, los que serán artífices de la creación que deseas obtener.

Toma nota del tipo de pensamientos recurrentes que Tú crees son un obstáculo en tu vida, para así tomar conciencia de ellos y cambiarlos cada vez que se presenten. Detente de tanto en tanto a ver que es lo que ocupa tu mente, deja que tu atención se pose sobre aquello que es positivo para tu vida. Decídete a tomar el mando de tus pensamientos y notarás los cambios, los pensamientos que llenen tu mente determinaran lo que serás. Por tanto debes pensar de una manera más ordenada y eficaz, saber que tu mente es una herramienta que te debe servir, prepárala entonces para que lo haga de la mejor manera posible.

Porque has de saber que todo lo que encuentra lugar en tu mente crece y se refleja en tu vida, sobre aquello que se pose tu mirada crecerá y se alimentara de forma positiva, pues cada pensamiento tuyo tiene su manifestación, sea este bueno o malo, todo lo que haces es fruto directo de tus pensamientos, lo que sientas y digas será el resultado de ellos, es como tirar una pequeña piedra en un estanque, el movimiento de ondas que produce tiene un alcance mucho mas allá de donde ella fue arrojada.

Para cambiar tu vida y lo que manifiestas en ella debes empezar por cambiar tus pensamientos, para atraer y manifestar lo que realmente deseas. A los cambios en la manera de pensar le siguen los cambios en la vida, tan cierto como lo ha sido siempre, no es fácil, pero con práctica continua se puede lograr poco a poco ir modificando tus estructuras de pensamiento, algo que nadie te puede impedir cambiar.

Primero es el pensamiento, piensa en algo y si ese algo atrae tu atención y lo deseas realmente, inevitablemente influirá de alguna manera en tus actos, la suma de los cuales lo llevan hacia un lugar o hacia otro, lo posicionan de determinada manera y dan forma a tu realidad. Todo nace entonces de tus pensamientos, siendo los más poderosos aquellos que están acompañados de tus sentimientos y deseos, estos dan forma a lo que es tu vida.

La energía y vigor, salud y equilibrio físico o su opuesto de enfermedad y desequilibrio son el resultado de tus procesos de pensamientos continuos. La salud de un cuerpo debilitado está en el cambio de sus hábitos alimenticios y de pensamiento, modificar y fortalecer ambos renueva la estructura corporal como resultado directo. El cuerpo esbelto y saludable tiene relación con la clase de pensamientos que albergas con mayor frecuencia en tu mente.

Mire tu rostro y tu cuerpo con detenimiento y verás dibujadas señales de tus pensamientos, tu vida grita en todas direcciones como es tu forma de pensar. El desorden y la debilidad, los vicios y la desorientación son el producto de pensamientos que alberga quien sufre de estas circunstancias, la duda y el temor sólo traerán debilidad y resultados incorrectos o la falta directa de ellos.

Para lograr un vida en positivo proponente revisar tus hábitos de pensamientos, seguramente vas a encontrar en tu mente la similitud con una casa abandonada, por lo que deberás trabajar para establecer el orden y la limpieza para dejar lugar en ella sólo a lo que es compatible con tus intereses y deseos más elevados. Culpabilidad; temor; duda y vergüenza son la clase de sentimientos que operan en tu contra para la consecución de tus objetivos, sólo alimentando tus virtudes eliminarás y dejarás cada vez menos lugar para todo y cuanto negativo pudiera haber en tu vida.

Con los mismos pensamientos obtendrás los mismos resultados, si piensas como antes lograrás lo mismos resultados que hasta ahora, para cambiar los resultados debes cambiar tu forma de pensar, ese es el punto de partida para lograr tus objetivos. Es importante producir un gran cambio positivo en tu mentalidad y comenzar a creer que lo que deseas es posible, como lo creíste alguna vez, dejar lugar en forma continua en tu mente para los pensamientos positivos y las imágenes de éxito. Cambiar tu forma de pensar te llevará un tiempo al tener que replantearte la forma en que lo hiciste durante años, no es una tarea sencilla y quizás al principio parezca que nada sucede, pero una serie de mecanismos internos estarán en funcionamiento.

Cuando te sorprendas dudando o con pensamientos negativos o contradictorios, simplemente cambia pensamientos negativos por positivos, repita palabras positivas, recuerde el poder de las palabras. Trabaja la autosugestión y alimente tu subconsciente con los pensamientos adecuados, actúa con fe y tranquilidad. El conflicto y el temor bloquean tus canales de la realización, procura evitar los pensamientos débiles y negativos, las intenciones contradictorias y la confusión. Miedo, envidia, crítica y violencia serán como tapones en tus conductos de energía creadora.

Para vivir en armonía tu vida con el universo y contigo mismo detente de tanto en tanto y escucha esa voz interna que no calla y habla constantemente, esa voz de alguien que te anima para avanzar por más, o simplemente te dice en forma constante cuales son las razones por las que debes permanecer como estas sin efectuar cambios ya que no eres capaz de obtener algo más. Esa voz te alentará y animará para avanzar o pedirte que te ocultemos para no arriesgarte.

miércoles, 9 de abril de 2008

Wilhelm Reich y la Orgonomía

Wilhelm Reich es el padre de la mayoría de los trabajos con el cuerpo, de las terapias orientadas hacia lo corporal y de las terapias emocionales profundas de la actualidad.Su trabajo, a su vez, es en realidad el desarrollo natural y lógico del trabajo de su maestro, el pionero Sigmund Freud. Sin embargo, el genio penetrante y el franco coraje de Reich lo condujeron a territorios mucho más lejanos que los explorados por Freud, lo cual le provocó agrios conflictos con el movimiento psicoanalítico.

[...] Mientras que el Psicoanálisis está completamente orientado hacia lo verbal y el insight, el sistema terapéutico de Reich trabaja directamente con el cuerpo y la estructura del carácter, utilizando un ingenioso conjunto de técnicas poderosas y originales para liberar, por medio de descargas convulsivas, la energía sexo-emocional reprimida. La meta última de la terapia es disolver la estructura de carácter neurótico y la armadura o coraza muscular en sus niveles biológicos más profundos, con el fin de restaurar el flujo libre, natural de la energía y, finalmente, establecer la potencia orgásmica plena, es decir, la capacidad de cargar y liberar plenamente la energía en el momento del orgasmo.

Este concepto de potencia orgásmica constituye el verdadero meollo de la terapia reichiana. Igual que Freud, Reich estaba convencido de que la causa básica de la neurosis es la energía sexual reprimida.

[...] Perdimos mucho de la espontaneidad y vivacidad de la infancia. Nos volvimos más duros, más insípidos, más embotados, más “acorazados”.

Este acorazamiento y las subyacentes emociones negativas que rondan el sexo son incompatibles con las corrientes ondulantes y las convulsiones extáticas del orgasmo. El reflejo de orgasmo natural se ha hecho pedazos a causa de la angustia de orgasmo crónica.

Reich descubrió que el orgasmo pleno se caracteriza por una enorme carga energética seguida de una liberación refleja, que consiste en convulsiones involuntarias y ondulatorias de la totalidad de la musculatura del cuerpo, sensaciones de “derretirse” y “estremecerse”, una pérdida de la vigilancia normal del ego, y, finalmente, una profunda sensación de paz, de relajación, de plenitud y una agradecida ternura hacia la pareja. Cuando la liberación plena es incompleta debido al acorazamiento crónico y a la angustia de orgasmo, el excedente de energía no descargado queda condenado a permanecer en el interior. Este reservorio de energía sexual aprisionada, o éxtasis, es la fuente inmediata de energía para la neurosis. La energía sencillamente no tiene donde ir, salvo a formar síntomas neuróticos como angustia, sadismo o conductas compulsivas. Por tanto, las defensas neuróticas correspondientes al bloqueo sexual del pasado se liberan en el presente y la éxtasis sexual resultante proporciona la fuerza motriz para las viejas pautas neuróticas –las que se originaron a partir de la frustración sexual crónica- en un círculo vicioso sin fin.

La angustia de orgasmo forma la base de la angustia general de placer, del miedo a la vida y, particularmente, del miedo al amor, todo lo cual es parte integral de la estructura humana predominante. El verdadero amor es más que una actitud mental de afecto; es una emoción apasionada que implica poderosas corrientes energéticas en el corazón, en el vientre, en todo el cuerpo. En una persona acorazada tales corrientes despiertan miedos inconscientes de ardor apasionado, de despertamiento sexual, de “pérdida de control”. En otras palabras, el bloqueo contra la inmensa explosión de energía orgásmica forma la base energética para un bloqueo general contra todas las corrientes fuertes de energía. Además, la bronca y la amargura subyacentes causadas por el éxtasis sexual crónica envenenan nuestros sentimientos naturales de amor.

Reich pensaba que la estasis sexual, debido a su efecto sobre el sistema nervioso autónomo, es también la causa básica de la mayoría de las enfermedades. El sistema nervioso autónomo en realidad está integrado por dos sistemas complementarios, el simpático y el parasimpático, que ejercen una influencia opuesta sobre cada órgano del cuerpo. El sistema nervioso simpático moviliza al organismo ante acciones de emergencia: pelear o huir. Estimula la secreción de adrenalina y está implicado en combatir todo tipo de stress o infección. El parasimpático, por su parte, está implicado en la relajación y el placer, igual que la digestión y el despertamiento sexual. En términos generales, el simpático tiene que ver con la contracción y el parasimpático con la expansión de la totalidad del organismo. Un organismo sano normalmente debería oscilar entre estos dos polos de acuerdo con las circunstancias cambiantes. Pero el organismo acorazado, orgásticamente impotente, está esencialmente en un estado crónico de contracción. Al mismo tiempo, la presión constante de la energía condenada a prisión perpetua actúa como una fuente continua de stress. Fisiológicamente, esto ocasiona la activación crónica del sistema nervioso simpático, o “simpaticotonía crónica”.
La interpretación de los sueños - El sueño o el imposible objeto del deseo - La violencia social en la historia - La violencia, la segregación y la palabra desde una perspectiva psicoanalítica

Una lectura atenta de la TABLA I (incluida en su libro), donde se enumeran las diversas funciones del sistema nervioso autónomo, revela una notable correlación entre la clase de enfermedad que afecta un órgano específico y el efecto de activación simpática de ese órgano. Por ejemplo, la hipertensión cardiovascular corresponde al efecto del sistema nervioso simpático sobre los vasos sanguíneos, efecto que consiste en contraerlos. Similares correlaciones pueden encontrarse para la constipación, las úlceras, el enfisema, el reumatismo, la artritis y muchas otras enfermedades corrientes –indirectamente- también el cáncer.

[...] La angustia de orgasmo y la estasis sexual, según Reich, son también la causa básica de la neurosis social de masas que actualmente amenaza nuestra misma supervivencia como especie. La guerra, el racismo, la despiadada explotación de un grupo por el otro y el fascismo o las dictaduras de todo color –embozadas o desembozadas- están esencialmente basadas en el odio, y la frustración sexual crónica es la fuente primaria del odio. Esta conexión resulta particularmente obvia en el caso del nazismo y en la persecución de los negros. Los regímenes políticos autoritarios y antivida no son meramente impuestos a las masas por una minoría poderosa; esos regímenes de hecho se erigen y están basados en las actitudes autoritarias y antivida de las masas, actitudes que a su vez se originan en la crianza familiar típicamente autoritaria y sexo-represiva. Este tipo de crianza tiende a producir la estructura caracterial resignada e impotente, que carece de genuina autoconfianza y sumisión a la autoridad, a no ser por medio de fuertes impulsos sádicos y rebeldes subyacentes. La gente con esta estructura puede parecer que busca la libertad e independencia, pero en realidad le tienen profundo miedo.

[...] Reich entonces, concibió la neurosis no meramente como paquetes aislados de enfermedad en una sociedad de lo contrario sana, “normal”, sino como un fenómeno de masas, una plaga emocional promulgada por la misma estructura social. La neurosis es la norma. Del mismo modo, un síntoma neurótico no es un defecto aislado en una personalidad de lo contrario sana; la estructura caracterial entera es más o menos neurótica. El síntoma sólo es el indicio más notable de la condición total subyacente.

Reich fue viendo cada vez más la estructura caracterial neurótica como una constelación de defensas contra el libre flujo de la energía sexo-emocional. De acuerdo con esto, la terapia consiste en identificar y disolver esas resistencias caracterológicas, paso a paso, de modo tal que las emociones subyacentes puedan aflorar. El llamó a este procedimiento análisis del carácter, contraponiéndolo con la práctica psicoanalítica usual de análisis del síntoma, en el cual los contenidos del inconsciente del paciente eran interpretados apenas se le hacían evidentes al psicoanalista. El análisis del síntoma usualmente tenía escaso efecto emocional o terapéutico sobre el paciente, pero Reich descubrió que el análisis del carácter hecho en forma cuidadosa y consistente conducía a poderosas liberaciones emocionales y a curas más substanciales.

Por carácter Reich entiende el “como” de la conducta de una persona, distinguiéndolo del “que”. “Como” habla una persona, por ejemplo –la calidad de su voz, sus entonaciones, su expresión- es más significativo que el mero contenido de lo que dice. “Las palabras pueden mentir, pero el carácter nunca miente”. De igual modo, cosas tales como la postura, el aspecto, la marcha, los amaneramientos, los gestos y las expresiones faciales tienden a poseer una cualidad invariable, habitual que hace que la persona sea singularmente reconocible para otros, pero de lo cual ella misma para nada se da cuenta. El analista del carácter aprende a sentir la expresión o cualidad emocional inherente a cada uno de esos rasgos y al carácter como un todo. Basado en su intuición, el analista procede entonces a ayudar al paciente a que llegue a advertir su propio carácter; primariamente de un modo sentido o experimentado, más que en forma meramente intelectual. El analista empieza por los rasgos más obvios o superficiales –aquellos que el mismo paciente más probablemente advierte en parte- y gradualmente va haciendo lo mismo con los estratos más profundos.

Supongamos por ejemplo, que el paciente tiene una sonrisa habitual. Esa sonrisa puede persistir aún cuando se halla discutiendo las emociones o experiencias más dolorosas. Tal expresión invariable, ya sea manifiesta o encubierta, es evidentemente un bloqueo del fluir natural de los sentimientos. El analista empezará por señalar la sonrisa al paciente, a medida que va ocurriendo, repetidamente, consistentemente. Llamará la atención sobre la incongruencia entre la sonrisa y el contenido doloroso de lo que el paciente está diciendo. Podría apremiar al paciente a que gesticule rápidamente, o que frunza el ceño, o que haga otras expresiones que contradigan la sonrisa, o podría hacerle exagerar la sonrisa. Al mismo tiempo el analista debe estar alerta a los signos de ofensa, resentimiento, ansiedad o cualquier forma de resistencia. El sabe perfectamente que al atacar el carácter del paciente está atacando aquello que el paciente identifica más íntimamente con él mismo.

En realidad, la misma posición de autoridad del analista inevitablemente despierta emociones negativas latentes y actitudes que el paciente originariamente sintió hacia sus padres y hermanos. Esto se llama transferencia negativa.

El analista sabe que sería fútil tratar de forzar todo insight terapéutico a través de esta pared de negatividad. Por cierto, son precisamente estos sentimientos negativos los que forman la parte más importante de lo que yace escondido en la coraza del carácter y que el análisis necesita abordar. El analista entonces trata de atraer estos sentimientos y alienta al paciente a que los exprese abiertamente. A medida que emergen los sentimientos negativos, la función defensiva de la sonrisa también llegará a ser más evidente. Este trabajo con la transferencia y las reacciones negativas latentes es una de las tareas más difíciles, exigentes y sutiles de la terapia. Manejada apropiadamente, la relación transferencial es la vía fundamental de acceso al inconsciente; manejada chapuceramente, es el naufragio de muchas terapias.

Si el trabajo caracteroanalítico procede correctamente, el paciente empezará a tomar conciencia de su sonrisa y de sus otros rasgos como síntomas antes que partes inalienables de su verdadero sí mismo. Empezará a sentir las emociones inmanentes en la sonrisa, como así también los sentimientos subyacentes que la sonrisa está encubriendo. Por ej. la sonrisa aparentemente cortés y agradable podría estar escondiendo un sentimiento oculto de “Nada me llega”. Aún debajo de eso puede haber un sentimiento más hondo de ¡“No me podés agarrar, desgraciado, no te daré la satisfacción”! Y debajo de esto, escamoteado por la actitud defensiva, puede haber apasionados sentimientos de dolor, ansiedad, tristeza y bronca. Puede haber impulsos orales de llorar, gritar, morder o chupar. Si la transferencia fue abordada apropiadamente, el paciente irá dándose cuenta cada vez más de los antiguos sentimientos escondidos de desconfianza, miedo, rabia o ansiedad que siente hacia el terapeuta y de las raíces que éstos tienen en su más temprana relación con sus padres. Empezará también a sentir cómo su sonrisa y otros rasgos sirven para enmascarar, contener o encubrir esos sentimientos y a percibir las raíces de estas pautas defensivas del pasado. Con el aumento de la captación de sí mismo y de los sentimientos más profundos, las pautas defensivas perderán su aferramiento en el carácter, las emociones subyacentes emergerán espontáneamente y hallarán descarga y la personalidad entera se hará más clara, más sana y más capaz de buscar y gozar satisfacción real en la vida y en el amor.

Años de experiencia clínica con el análisis del carácter condujeron a Reich a su descubrimiento más original y extraordinario: el descubrimiento de la coraza muscular y el famoso trabajo corporal reichiano. El halló que la estructura caracterial neurótica y las emociones reprimidas están en realidad fisiológicamente enraizadas en espasmos musculares crónicos. Las emociones no son meros sentimientos que flotan alrededor del cerebro: toda emoción también involucra un impulso a la acción. La tristeza, por ejemplo, es un sentimiento –un evento psíquico- pero también involucra un impulso a llorar, impulso que es un verdadero evento psíquico que conlleva un determinado tipo de respiración, vocalizaciones, expresiones faciales, y hasta acciones convulsivas de los miembros. Si el intento de llorar tiene que ser suprimido, todos esos impulsos musculares convulsivos tiene que ser suprimidos por medio de un esfuerzo voluntario de contención y de tensión. Sobre todo uno debe contener la respiración. Con esto no sólo se suprimen los sollozos o los gritos, sino que se hace descender el nivel de energía disminuyendo la toma de oxígeno. Además, las tensiones musculares bloquean el flujo de energía que constituye un aspecto esencial de la excitación emocional.

Si la retención muscular llega a hacerse habitual, se convierte en contracciones espásticas crónicas de la musculatura. Estos espasmos se vuelven automáticos, inconscientes; no pueden ser relajados voluntariamente; persisten aún al dormir. La supresión se ha convertido en represión. Los sentimientos y recuerdos olvidados permanecen adormecidos aunque intactos bajo la forma de impulsos de la acción congelados en los músculos y la totalidad de estos espasmos musculares crónicos constituye un sistema de coraza muscular que nos defiende contra los estímulos del exterior, pero también contra los estímulos del interior.

Así, la coraza muscular es el aspecto físico y la coraza caracterial es el aspecto psíquico de nuestro sistema de defensa. Uno es completamente inseparable del otro. Por ej. la sonrisa neurótica que analizamos anteriormente no sólo es una defensa emocional o una actitud psíquica: se trata también de una contracción espástica crónica de la musculatura de la cara. Se la puede atacar en forma efectiva tanto por medios físicos como psíquicos.

[...] Otro de los increíbles descubrimientos de Reich es la disposición de la coraza en segmentos o anillos. Ocurre que, en general, los bloqueos musculares individuales no corresponden a un músculo o a un conducto nervioso determinados, antes bien, ellos se alinean según una disposición segmentada. Los segmentos funcionan transversalmente, formando ángulo recto con el flujo longitudinal natural de la energía biológica. Son como los anillos de un gusano, cuando a éste se lo aprieta, sus anillos se encogen, obturando y desorganizando el sinuoso flujo natural de corrientes longitudinales de energía. Lo mismo que la disposición segmentada de la columna vertebral, de los ganglios autónomos y de los intestinos, los anillos representan al gusano en el hombre.

Reich identificó siete segmentos primordiales de la coraza, el ocular, el oral, el del cuello, el torácico (incluidos los brazos), el diafragmático, el abdominal y el pélvico (incluidas las piernas).

Cada segmento es un anillo o cinturón de tensión que circunda el cuerpo y que también afecta los órganos internos subyacentes. La relativa independencia de estos segmentos se observa en el hecho de que toda actividad emocional o bioenergética en una parte de un segmento tenderá a influir en sus otras partes, mientras que los segmentos adyacentes a menudo mostrarán signos de incremento del acorazamiento o la resistencia, como una reacción defensiva a la presión que ejerce la energía liberada, la cual está tratando de abrirse paso.

[...] El trabajo corporal reichiano es poderoso. Proporciona accesos más rápidos y seguros a zonas del inconsciente que habitualmente son inaccesibles. Liberaciones emocionales profundas, convulsivas y hasta recuerdos reprimidos en las edades más tempranas, emergen espontáneamente , sin esfuerzo especial, simplemente como un subproducto del ablandamiento continuo de las resistencias. La energía, que fluye libremente al haber sido liberada, se introduce en los bloqueos que aún quedan, facilitando su relajación y poniendo en movimiento un proceso de disolución espontánea de acorazamiento que, finalmente, penetra hasta los niveles más profundos del funcionamiento biológico, abriéndose así el camino para el desarrollo pleno del reflejo de orgasmo.

Pero si bien es poderoso, el trabajo corporal sólo es parcialmente efectivo si no va acompañado por el análisis del carácter. En el curso de un tratamiento, a veces hay que poner el énfasis en el trabajo corporal y otras veces en el análisis del carácter. Ambas son partes indispensables, complementarias del trabajo reichiano. El trabajo corporal da pie al trabajo caracterial, pero es la comprensión caractero-analítica lo que hace inteligible y da sentido y dirección a todo el proceso terapéutico.

[...] El camino es arduo, pero las recompensas son inmensas: tus más íntimas profundidades se vuelven a despertar, te liberas de las cargas agobiantes que te mutilaron durante toda la vida y te encontrás con una constante renovación de salud, lucidez, fuerza, vitalidad, amor y la magia de la existencia

Extracto del artículo “Descripción de la Terapia Reichiana” de Richard Hoff, publicado en la revista “Mutantia” Año 1 N°1, Junio-Julio 1980. Bs. As.

Richard Hoff es un Terapeuta americano que forma parte de las nuevas corrientes psicoanalíticas orientadas hacia la integración efectiva, no sólo declamada, de psique y cuerpo. Hacia 1976 desarrolló técnicas para la disolución sistemática de la coraza muscular y caracterial, que es la esencia del trabajo reichiano.

Por Richard Hoff

martes, 18 de marzo de 2008

Programación neurolingüística

* La Programación Neurolingüística es un modelo de comunicación conformado por una serie de técnicas, cuyo aprendizaje y práctica están enfocados al desarrollo humano.
* Estudia cómo nos comunicamos con nosotros mismos (comunicación intrapersonal) y por ende cómo nos comunicamos con otros (comunicación interpersonal),
* La Programación Neurolingüística (PNL) es una escuela de pensamiento pragmático que sostiene que en última instancia toda conducta humana se desarrolla sobre una "estructura" o "plantilla de pensamiento" aprendida, la cual puede ser detectada para ser modelada (copiada) por otras personas y obtener con ello similares resultados.
* sostiene que es posible cambiar o reprogramar esta estrategia o plantilla de pensamiento, si es que hay algo que limite o para potenciar algún recurso, comportamiento o creencia, con el fin mejorar la calidad de vida.

La PNL define tres elementos como constituyentes claves de la conducta humana:
* El sistema nervioso (el soporte neurológico).
* El lenguaje que sirve para la comunicación externa e interna (con uno mismo) es verbal y no verbal.
* La conducta que se puede aprender.
* Es difícil establecer una definición concluyente de PNL.
* características que la definirían como el arte y la «ciencia» de la excelencia personal.

Deriva del estudio de cómo las mejores personas en distintos hábitos obtienen sus sobresalientes resultados.
Trata sobre las ideas y las personas, de comprender y organizar sus propios éxitos de tal forma que pueda disfrutar de muchos más momentos exitosos.
Un objetivo es el de construir nuevas opciones de aprendizaje.

La PNL explica el proceso de aprendizaje de un proceso en una serie de etapas por las que pasa el individuo que aprende. Son cuatro:
1. Incompetencia inconsciente (No se sabe qué es un coche y, mucho menos, conducirlo).
2. Incompetencia consciente (momento en el que más se aprende. El conductor es consciente de que no sabe conducir y lo intenta).
3. Competencia consciente (El conductor ya sabe conducir y presta demasiada atención al proceso como embrague, intermitentes, palanca de cambio de marchas...).
4. Competencia inconsciente (Se libera la atención del consciente. El individuo realiza la acción sin ser prácticamente consciente y puede dirigir así su atención para otras cosas. Así vemos a un conductor hablar, escuchar música, fumar, etc... mientras conduce).

La PNL es el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva. Es el estudio de cómo hacemos modelos. Hace referencia al "proceso",no trabaja con contenidos, Si tuviéramos que hacer un seminario de PNL en tres minutos el objetivo versaría en: la agudeza sensorial (Percepción) y Flexibilidad por la importancia de estos conceptos en el círculo de la comunicación e interacción con el mundo.

Las investigaciones se realizaron en la Escuela de Palo Alto, Instituto de Santa Cruz, California (EE.UU.), dependiente de la Universidad de Stanford.

El primer logro notable de la Programación Neurolinguística fue su Terapia Fast Phobia, por la cual, mediante un simple y corto taller de ejercicios, el alumno lograba superar rápidamente cuadros de fobia que a veces tenían años de antigüedad. Este tipo de terapias fue clasificado como terapias breves, La PNL se expandió en los ambientes intelectuales y empresariales de la Costa Oeste de Estados Unidos y, poco después, por el mundo entero.

Características de la PNL

La Programación neurolingüística parte de la teoría constructivista, define la realidad como una invención y no como un descubrimiento. Se basa en el hecho de que el ser humano no opera directamente sobre el mundo real en que vive, sino que lo hace a través de representaciones mentales del mismo que determinan la forma en que cada individuo percibe el mundo.

Es un medio de autoconocimiento y evolución personal. Describe cómo la mente trabaja y se estructura, de manera que las personas piensan, aprenden, se motivan, interactúan, se comunican, evolucionan y cambian.

Esta técnica proporciona herramientas y habilidades para el desarrollo en comunicación y reprogramación de actitudes. Promueve la flexibilidad del comportamiento, la creatividad y la comunicación, el pensamiento trascendental y una comprensión de los procesos mentales, tanto para el desarrollo individual como para la optimización de cada grupo humano. Permite resolver fobias, miedos y situaciones similares en pocas sesiones de trabajo.

Principios

El sistema está fundamentado en una serie de principios, de los cuales el fundamental es el que dice "El ser humano funciona perfectamente bien".

A partir de allí desarrolla un conjunto de convenciones o acuerdos (podríamos llamarlos premisas), que funcionan en forma articulada.

La PNL se basa en la observación y el "modelado" de la excelencia, con la convicción de que, si una persona tiene un logro, ese logro está acompañado de un "estado general" de la mente, el cuerpo y las emociones, que puede ser replicado modelando a esa persona.

Esto y sus puntos de partida o principios lo diferencian netamente de las escuelas de psicología, que se han basado históricamente en conceptos teóricos (olvidando su aplicación pragmática), la observación del déficit, carencia o problema, con la convicción de que a partir de la observación del problema se produciría la solución. Según la PNL, el logro se obtiene mediante el modelado del logro de otra persona y la movilización de los recursos personales hacia el objetivo. A continuación se Presenta un Esquema En el que Se Observara la Inter- RElacion de La PNL y El ser Humano.

viernes, 8 de febrero de 2008

Las personas atraen aquello en lo que se fijan

Michael Losier, canadiense (1962), experto en programación neurolingüística, ha presentado en España La ley de la atracción (Planeta). Al llegar al aeropuerto perdió su equipaje: la ley de la atracción no se lo ha encontrado. Es un hombre amable, con una sonrisa conejil.

--¿Qué es la ley de la atracción?

--Todos emitimos vibraciones constantemente, con propósito o no, negativas o positivas. Y las vibraciones que emitimos dependen de los pensamientos y las palabras que utilizamos. La ley de la atracción dice que la energía universal responde a tus vibraciones dándote más de aquello que estás emitiendo.

--Si te levantas de mal humor...

--Emites una vibración negativa y la ley de la atracción responde con más de lo mismo: se quemarán las tostadas, se estropeará el ordenador, los clientes cancelarán las citas y todo irá empeorando a lo largo del día. La ley de la atracción responde con lo que se le da: no es una ley muy inteligente, pero sí muy obediente.

--¿Qué tengo que hacer para atraer lo que quiero?

--Lo primero es preguntarte qué vibración emites. Si analizas los resultados que estás obteniendo, sabrás la vibración que emites. Haz una lista de las cosas que haces, piensas y dices. La mayoría de gente se fija en lo que no quiere, y así consigue lo que no quiere. Las personas atraen aquello en lo que se fijan. La razón primera por la que la gente no consigue lo que quiere es porque utiliza palabras negativas como "no", "nunca", "no quiero". Cuando hablas de lo que no quieres, le estás prestando atención.

--Es como ir al Google y escribir "no fútbol"...

--Exacto. El buscador te ofrecerá todo lo que tenga que ver con fútbol. Focalízate en lo que quieres.

--Muy bien. ¿Qué más?

--Presta energía y atención a aquello que quieres. Mucha gente hace la lista de lo que quiere y la guarda en el cajón, y así es imposible. Tienes que leer la lista cada día o hablar de ella o hacer un collage o rezar. Eso explica por qué las oraciones a menudo funcionan. Rezamos por lo que queremos, no por lo que no queremos.

--Dios a veces pasa de nosotros.

--Cuando queremos algo, tenemos que eliminar las dudas sobre si lo vamos a conseguir. Cuando nos decimos: "No sé si lo voy a conseguir", "No sé si voy a encontrar la mujer o el trabajo de mi vida", etcétera, cuando dudamos, generamos una vibración negativa. Y el resultado final es cero. No es que tengamos que desear más, sino dudar menos. Las personas que han conseguido algo no tenían ninguna duda de que lo conseguirían. Eliminaron las partes negativas de su lenguaje y planificaron lo que querían conseguir con pensamiento positivo.

Por Gaspar Hernández (epextremaduraelperiodico.com)

sábado, 2 de febrero de 2008

Evolución humana y estímulos exteriores

Afirma el Doctor Venter, director de investigación del mapa del genoma humano, que “La idea que las características de la personalidad está estrechamente ligada con el genoma humano se puede considerar falsa. Los hombres no son necesariamente prisioneros de sus genes y las circunstancias de la vida de cada individuo son cruciales en su personalidad”.

Por otra parte todos los estudiosos de la ciencia psicológica están totalmente de acuerdo que en la etapa infantil se instauran las bases fundamentales del desarrollo de la personalidad, bases que en las sucesivas fases de la vida serán consolidadas y perfeccionadas. Cuando el niño nace, tiene todo un potencial de posibilidades. Lleva en él muchas promesas, pero esas promesas serán vanas si no reciben del medio humano y físico un conjunto suficientemente rico de estímulos de todo tipo.

Pues, como así nos dicen las ciencias biológicas contemporáneas, y sobre todo la neurología, que la materia nerviosa, especialmente desarrollada en cantidad en la especie humana, no puede llegar a su evolución completa si no hay unos estímulos exteriores que provoquen unas reacciones que permitan a esas funciones ponerse en marcha, perfeccionarse y desarrollarse plenamente.

Como constatación exponer que unas experiencias científicas muy precisas, realizadas con animales, demuestran que, si un sujeto no recibe estímulos visuales, por ejemplo, no se desarrollarán las zonas correspondientes de recepción cerebral (lóbulo occipital); la propia materia cerebral no evoluciona como lo hace en el caso de los sujetos que reciben normalmente estímulos visuales.

Informa: Crónicas de la Lusitania.
Fuente: http://www.waece.org/modelocentro/cap_01.pdf

miércoles, 2 de enero de 2008

El tratamiento adecuado de los deseos

Parece ser que la génesis de nuestros deseos depende de los entornos familiares, sociales y culturales en los que nos desenvolvemos.

Es por ello que se dice que una nueva adquisición comportamental, un nuevo hábito, un nuevo rol social suelen ser en principio rechazados, no porque no se deseen, sino porque no se ha creado una relación placentera en ese sentido.

Para crear una relación placentera se deberán sustituir los mensajes negativos por los positivos para incorporar en los registros mentales una actitud perseverante, placentera y paciente del proceso de aprendizaje y desarrollo.

Toda nueva adquisición precisa complicidad, al comprender la dificultad que supone su aceptación; y de talante paciente, seguro y esperanzado sobre los resultados positivos.

De esta manera se inicia el proceso de ejercitación perseverante para acostumbrar a la persona en una nueva adquisición, hábito o rol buscando su aceptación, asimilación y disfrute.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Un obispo dice que hay niños que incitan al abuso sexual

El obispo de Tenerife, Bernardo Alvarez Afonso, de 58 años, sostiene que "la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad", que en ocasiones "se practica como se puede practicar el abuso de menores" y que puede haber niños que consientan la agresión sexual. "De hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan", dice.

El prelado, que hace dos años y medio fue nombrado por Benedicto XVI para desempeñar su actual responsabilidad, hizo esas declaraciones en una entrevista concedida al periódico local La Opinión , que la publicó ayer.

En ella mantiene que casarse por lo civil "puede ser una causa de despido" para los profesores de Religión católica de centros públicos y que el discurso de Jiménez Losantos en la COPE muchas veces "da en el clavo".

Respecto a la homosexualidad, Alvarez se explaya asegurando que las personas "que han elegido por una razón fisiológica esta forma de vida" le merecen el mayor de los respetos, pero que él cree que "los valores de la feminidad y la masculinidad" han de inculcarse desde niños, y alerta de la práctica de la homosexualidad "como vicio". Un portavoz del obispado señaló ayer que el prelado no quiso justificar o manifestar su aceptación de "un fenómeno aberrante como es el abuso de menores".

28/12/2007 REDACCION
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=345857

lunes, 17 de diciembre de 2007

Felicidad y Creatividad

Por Mihaly Csikszentmihalyi

Las personas creativas difieren las unas de las otras en muchos aspectos, pero en uno son unánimes: todas aman lo que hacen. No es la esperanza de lograr fama o riqueza lo que las conduce; en vez de eso, es la oportunidad de hacer el trabajo que ellas disfrutan haciendo lo que las guía. Debemos asumir que no es lo que ellos hacen lo que cuenta, sino que cómo lo hacen.

Programados para la creatividad

Cuando se le da una lista a la gente preguntándole acerca de la mejor descripción de lo que disfrutan hacer más, la respuesta más frecuentemente elegida es el “diseñar o descubrir algo nuevo”. Pero la evidencia sugiere que por lo menos hay un grupo de gente que disfrutaría descubriendo y creando por sobre todo lo demás.

Debido a mutaciones aleatorias, algunos individuos han desarrollado un sistema nervioso en el cual el descubrimiento de novedades estimula los centros de placer en el cerebro. Probablemente somos los descendientes de ancestros que reconocieron la importancia de la novedad, protegieron a aquellos individuos que disfrutaban siendo creativos y aprendieron de ellos. Debido a que tenían con ellos a individuos que disfrutaban explorando e inventando, estaban mejor preparados para enfrentar las condiciones impredecibles que afectaban su supervivencia. Nosotros también compartimos la habilidad para disfrutar casi todo lo que hacemos y podemos crear y descubrir algo nuevo al hacerlo. Esta es la razón por la cual la creatividad es tan placentera, no importa donde tenga lugar.

Pero hay otra fuerza que nos motiva, y es más primitiva y más poderosa que la tendencia a crear: la fuerza de la entropía. Esta también es un mecanismo de sobrevivencia construido en nuestros genes por la evolución. Nos da placer cuando estamos cómodos, cuando estamos relajados, cuando podemos sentirnos bien sin gastar energía. Sin este regulador interno podríamos agotarnos fácilmente y no tener las suficientes reservas de fuerza, grasa corporal, o energía nerviosa para enfrentar lo inesperado.

Todos nosotros somos atraídos entre estos dos sets opuestos de instrucciones pro.gramadas en el cerebro. En la mayoría de los individuos la entropía parece ser más fuerte, y disfrutan la comodidad más que el desafío del descubrimiento. Unos pocos son más reactivos a las recompensas del descubrimiento. A menos que haya la suficiente gente motivada por el placer que proviene del enfrentamiento de los desafíos, no hay evolución de la cultura, ni progreso en los pensamientos o sentimientos. Así que es importante entender mejor en qué consiste el placer y cómo la creatividad lo puede producir.

¿Qué es el placer?

Cierta gente dedican muchas horas a la semana a sus labores sin ninguna recompensa de dinero o fama. ¿Porqué continúan haciéndolo?, está claro al hablar con ellos que lo que los mantiene motivados es la calidad de la experiencia que sienten en ese momento. Este sentimiento a menudo incluye esfuerzos dolorosos, riesgosos, que presionan la capacidad de la persona , y también incluye un elemento de novedad y descubrimiento.

Yo llamo a esta experiencia Flujo, porque mucha gente –artistas, atletas, científicos, gente común y corriente- han descrito el sentimiento en palabras similares. El flujo es un estado de conciencia que consume poco esfuerzo aunque es altamente enfocado. Y las descripciones no varían mucho por cultura, género, o edad.

En las entrevistas, la gente menciona repetidamente ciertos elementos clave en sus impresiones de esta experiencia placentera:

· Hay metas claras en cada paso del camino: en el estado de flujo siempre sabemos lo que debe ser hecho.

· Hay un feedback inmediato a las propias acciones: en un estado de flujo, sabemos cuán bien lo estamos haciendo. Mantener el flujo en el contexto de una sociedad indiferente puede ser difícil. Evidentemente, aquellos individuos que continúan haciendo un trabajo creativo son aquellos que pueden darse feedback a ellos mismos, sin tener que esperar oírlo de los expertos.

· Hay un balance entre los desafíos y las habilidades: en el estado de flujo, sentimos que nuestras habilidades están bien ajustadas para las oportunidades de acción. En el día a día a veces sentimos que los desafíos son demasiado altos para nuestras habilidades, o que nuestro potencial es mayor que las oportunidades para expresarlo.

· La acción y la conciencia están unidas: en la experiencia de cada día, nuestras mentes a menudo están separadas de lo que hacemos. En estado de flujo, nuestra concentración está enfocada en lo que hacemos. Una mente unificada es requerida para el ajuste cercano entre los desafíos y las destrezas, y se hace posible por la claridad de las metas y la constante disponibilidad de feedback.

· Las distracciones son excluidas de la conciencia: somos concientes sólo de lo que es relevante aquí y ahora. El flujo es el resultado de la concentración intensa en el presente, la cual nos alivia de los temores usuales que causan depresión y ansiedad en la vida diaria. Las distracciones interrumpen el flujo, y puede tomar horas recuperar la paz mental necesaria para continuar con el trabajo. Mientras más ambiciosa sea la tarea, más tiempo toma que uno se sumerja en ella, y más fácil es distraerse.

· No hay miedo al fracaso: en el estado de flujo, estamos demasiado envueltos como para estar preocupados por el fracaso. Sabemos lo que debe ser hecho, y nuestras destrezas están potencialmente adecuadas a nuestros desafíos. Si el desafío se vuelve muy grande, un sentimiento de frustración surge en vez de placer.

· La auto conciencia disminuye: en estado de flujo, estamos demasiado envueltos en lo que hacemos como para preocuparnos acerca de proteger el ego. Luego, podemos emerger con un auto concepto más fuerte, porque sabemos que tenido éxito en encontrar una dificultad desafiante. Paradójicamente, el Yo se expande a través de actos de auto olvido.

· Se distorsiona el sentido del tiempo: generalmente, en el estado de flujo nos olvidamos del tiempo, y las horas pueden pasar en lo que parecen ser unos pocos minutos. O pasa lo contrario: a una figura del skate puede parecerle que una vuelta que sólo dura un segundo en tiempo real parece alargarse por mucho más. Nuestro sentido de cuánto tiempo pasa depende de qué estamos haciendo.

· La actividad se vuelve un fin en sí misma: mucho de lo que hacemos no es solamente por placer, sino que para lograr una meta. En muchos sentidos, el secreto para la felicidad es aprender a obtener el flujo de casi todo lo que hacemos, incluyendo el trabajo y las labores familiares. Si casi todo lo que hacemos vale la pena hacerlo por sí mismo, entonces no hay nada desperdiciado en la vida.

Flujo, felicidad, y el futuro.

¿Cuál es la relación entre flujo y felicidad?, es tentador concluir que los dos son la misma cosa; sin embargo, la conexión es más compleja. Cuando estamos en flujo, no siempre nos sentimos felices, porque sentimos sólo lo que es relevante para la actividad. La felicidad es una distracción. Es sólo cuando salimos del flujo, al salir de una sesión o en momentos de distracción, que podemos sentirnos felices.

A mayor flujo que experimentemos en la vida diaria, más probable es que nos sintamos felices en general. Desafortunadamente, mucha gente encuentra que los únicos desafíos a los que puede responder son la violencia, el juego, sexo desordenado, o drogas. Tales experiencias pueden ser placenteras, pero estos episodios de flujo no agregan un sentimiento de satisfacción y felicidad con el pasar del tiempo. El placer no conduce a la creatividad, sino que pronto deriva en adicción.

El vínculo entre el flujo y la felicidad depende de si la actividad productora de flujo es compleja, si conduce a nuevos desafíos y de esta manera al crecimiento personal y cultural.

El problema es que es más fácil encontrar placer en cosas que son más fáciles, en actividades como el sexo y la violencia que están ya programadas en nuestros genes. Es mucho más difícil aprender a disfrutar el hacer cosas que hemos descubierto recientemente en nuestra evolución –tales como manipular sistemas simbólicos a través de las matemáticas o componer música- y aprender acerca del mundo y nosotros mismos.

Las escuelas generalmente fallan en enseñar cuán bella puede ser la ciencia y las matemáticas; ellas enseñan la rutina de la literatura e historia en vez de la aventura.

Es en este sentido que los individuos creativos viven vidas ejemplares. Ellos muestran cuán interesante y placentera puede ser una actividad simbólica compleja.

Desarrollando tu creatividad –y felicidad

Aquí se nombran unas cuantas sugerencias para incrementar tu creatividad y felicidad personal:

· Trata de sorprenderte por algo cada día.

· Trata de sorprender al menos una persona cada día.

· Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.

· Cuando algo te parezca interesante, síguelo.

· Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.

· Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.

· Deja tiempo para la reflexión y relajación.

· Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.

· Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.

· Descubre una forma de expresar lo que te mueve.

· Mira los problemas de todos los puntos de vista posibles.

· Ten tantas ideas como sea posible.

· Trata de producir ideas originales.

El viaje a la felicidad, de Eduard Punset

La felicidad es un estado emocional activado por el sistema límbico en el que, al contrario de lo que cree mucha gente, el cerebro consciente tiene poco que decir. Al igual que ocurre con los billones de membranas que protegen a sus respectivos núcleos y que hacen de nuestro organismo una comunidad andante de células, desgraciadamente el cerebro consciente se entera demasiado tarde cuando una de esas células ha decidido actuar como un terrorista: un tumor cancerígeno, por ejemplo, que decide por su cuenta y riesgo prescindir de la comunicación solidaria con su entorno, a costa de poner en peligro a todo el colectivo.

Las miles de agresiones que sufren las células a lo largo del día, así como los procesos regenerativos o reparadores puestos en marcha automáticamente, también escapan a la capacidad consciente del cerebro. En lo esencial estamos programados, aunque sea imperfectamente. En la actualidad, tras décadas de estudios dedicados a la mosca de la fruta, una extraña compañera de viaje con la que compartimos buena parte de nuestra herencia genética, se ha descubierto una proteína llamada CREB que incide poderosamente en la transformación de la información en memoria a largo plazo. También afecta a otras áreas del comportamiento, como nuestros instintos maternales y nuestros ritmos de sueño y vigilia. Esto sugiere que la maquinaria molecular implicada en los procesos de la memoria y del aprendizaje se ha conservado prácticamente intacta. De ahí arranca el problema de la búsqueda de la felicidad supeditada a la genética y a las emociones programadas vulnerables. No es la única instancia en la que el trabajo de la evolución habría culminado de otra manera si, en lugar del resultado de la convergencia evolutiva, se hubiera podido ingeniar de nuevo. El sistema de visión de los humanos es un buen ejemplo de ello.

El escaso papel desempeñado por el cerebro consciente en los procesos celulares no implica, en cambio, que se pueda vivir al margen de ellos.

La contaminación atmosférica, la acción del oxígeno o el estrés a través de los flujos hormonales inciden, directamente, sobre las células o los restos de células. Las decisiones conscientes, como dejar de fumar, contribuyen a disminuir el número de agresiones; y las acciones tendentes a reforzar los procesos reparadores, como la ingesta de antioxidantes, también pueden modelar la longevidad de las células.

Ocurre lo mismo con las emociones. Su origen en la parte no consciente del cerebro no implica que se pueda vivir al margen del sistema límbico. A pesar de la relativa incompatibilidad entre los códigos primitivos que emanan de la amígdala y el hipotálamo por una parte, y del neocórtex por otra; a pesar del ímpetu avasallador de los instintos sobre el pensamiento lógico o racional; a pesar del escaso conocimiento acumulado sobre los procesos y la inteligencia emocional con relación a las actividades ubicadas en la corteza superior del cerebro, sería aberrante creer que se puede vivir al margen de las emociones. Sin embargo, ése fue el modelo elegido por los humanos desde los albores de la historia del pensamiento, incluso a partir de la etapa «civilizada» que arranca en los tiempos babilónicos, gracias a la invención de la escritura. Aquel modelo se ha prolongado hasta hace menos de una década. De ahí que el siglo xx nos haya dejado con esa impresión, como me dijo en una ocasión el pintor Antonio López, «de falta de esplendor».

Esa falta de esplendor obedece a razones que van mucho más allá del error de haber singularizado las emociones como la componente irracional y detestable del ser humano; una característica de todas las grandes religiones y de los pensadores griegos como Platón. Es más, hasta hace muy pocos años, también la comunidad científica despreciaba el estudio del sistema emocional como algo voluble, difícil de evaluar y por lo tanto ajeno a su campo de investigación. La verdad es que la falta de esplendor a la que se refería Antonio López, que enturbia la mirada de la gente en pleno siglo xxi, tiene causas biológicas profundas. La falta de esplendor es el reflejo de la notoria ausencia de una emoción llamada felicidad, ya que los humanos —por razones que se analizarán a continuación— soportan un déficit inesperado de este bien por causas estrictamente evolutivas.

Todos los organismos vivos se enfrentan a una alternativa trascendental: deben asumir qué parte de sus recursos limitados dedican a las inversiones que garanticen la perpetuación de su especie, y qué parte de sus esfuerzos se destinan al puro mantenimiento del organismo. Cualquier equivocación al resolver este dilema se paga —a través de la selección natural— con la desaparición de la especie. No se pueden cometer errores y si se cometen, los criterios de adaptación a un entorno determinado premiarán a la especie que no los haya cometido. Los animales extraen su energía del oxígeno que reacciona con sus compuestos ricos en hidrógeno, de la misma manera que una llama se mantiene «viva» mientras sus ceras enriquecidas de hidrógeno tienen suficiente combustible de oxígeno. Pero —como explica Dorion Sagan, el hijo del famoso astrónomo Carl Sagan y de la bióloga Lynn Margulis—, la «cremá» de los organismos comporta, además del mantenimiento de una forma determinada durante un período relativamente corto, como ocurre con una llama parpadeante, la reproducción de su forma y funciones para la posteridad.

En algunos casos esta inversión implica unos costes extraordinarios. Así ocurre con la rata marsupial australiana Antechinus stuarti. Su vida es una batalla entre los machos para conseguir hembras con las que copular durante doce horas seguidas. En esta batalla consumen la salud de sus órganos principales y su vida, que se apaga en el curso de un solo período de apareamiento. En el caso de las longevas tortugas, la evolución hizo compatible lo aparentemente contradictorio: la apreciable inversión en reproducción que supone encontrar pareja para un animal que necesita mucho tiempo para recorrer su hábitat, se contrapone a un gasto de mantenimiento todavía más cuantioso —mantener vivo el organismo durante muchos años— gracias a la reducción drástica de costes de mantenimiento gracias a la hibernación. La longevidad de las tortugas, auspiciada por el sofisticado caparazón protector y necesaria, dada la clamorosa lentitud de sus ademanes, no hubiera podido financiarse sin los respiros que da el gasto cero en mantenimiento durante la hibernación.

Como sugiere el gerontólogo Tom Kirkwood, de la Universidad de Newcastle upon Tyne, la selección natural alcanzará su compromiso óptimo entre la energía gastada en reproducción y la consumida en mantenimiento cuando cualquier mejora en la reproducción sea contrarrestada por una pérdida creciente de la capacidad de supervivencia. En estas condiciones, es fácil entender por qué cada especie tiene una longevidad distinta. Los animales expuestos a un elevado riesgo invertirán menos en mantenimiento y mucho en reproducción, mientras que los organismos expuestos a un nivel de riesgo pequeño actuarán de la forma contraria.

Un caparazón como el de la tortuga, tal como sugería, protege de muchos accidentes y de los depredadores. No tiene sentido gastar poco en mantenimiento y envejecer rápido porque siendo su esperanza de vida elevada, vale la pena mejorar un poco los recursos en mantenimiento y así
no desperdiciar las posibilidades de protección a largo plazo que ofrece el caparazón.
Los murciélagos, que desarrollaron la capacidad de volar partiendo de su condición de roedores, viven más que los ratones, que siguen rastreando la tierra. Pero también se reproducen más despacio. En conjunto, los pájaros viven más que los animales que habitan en guaridas subterráneas, y las aves que no vuelan viven menos que las demás.

Los homínidos se caracterizan por un sistema de reproducción tremendamente ineficaz y, por lo tanto, oneroso. La vía de la reproducción sexual en lugar de la simple subdivisión clónica, como en las estrellas de mar, implica que en lugar de reproducir un ser partiendo de otro hacen
falta dos para que nazca un tercero. La perpetuación de la especie exige superar dos barreras casi infranqueables: la indefensión derivada de una larguísima infancia originada por un nacimiento prematuro y la búsqueda aleatoria y terriblemente costosa de pareja. Las inversiones del organismo en las tareas de reproducción eran, y siguen siendo, cuantiosas: búsqueda de pareja, a menudo infructuosa, en otra familia o tribu, a la que se arrebata exponiéndose a represalias; una pubertad tardía, pocos años antes de que expirara la esperanza de vida —inferior a treinta años hasta hace menos de siglo y medio—; contados períodos de fertilidad de las hembras y gestaciones largas y a menudo demasiado improductivas.

Para la especie humana, cuyo organismo se enfrenta a las inversiones vitales para superar todos estos obstáculos, resultaba contraproducente invertir en exceso en el mantenimiento de un organismo que, de todos modos, no iba a superar los treinta años de vida. Compaginar un coste altísimo de reproducción con una esperanza de vida efímera pasaba por escatimar el presupuesto destinado al mantenimiento y, por lo tanto, a la felicidad. Bastaba un sistema inmunitario que hiciera frente, mal que bien, a las infecciones externas clásicas y conocidas, transmitidas por los insectos sociales; o que contara con los mecanismos elementales para cicatrizar las heridas frecuentes en los entornos primitivos.

En ese diseño biológico —cuando la vida se agotaba pronto, sin apenas tiempo para garantizar la reproducción—, no tenía sentido contemplar los efectos del desgaste celular provocado por la edad madura, la acumulación de células indeseables, o las mutaciones en los cromosomas y mitocondrias. No entraban en los cálculos evolutivos la fijación de objetivos como el del mantenimiento de la salud o la conquista de la felicidad.

Si quedaba algún recurso disponible era más lógico asignarlo a las pesadas cargas de la reproducción. El objetivo de una vida feliz y sin problemas se dejaba para el más allá. Eso sí: un futuro lleno de bonanza y para la eternidad. Sin apenas inversión, se suponía que todos los gastos se centrarían en el puro mantenimiento por los siglos de los siglos. A los gobiernos siempre les ha convenido que sus súbditos postergaran a la otra vida la felicidad; valga como tétrico ejemplo el uso de bosnios musulmanes por las tropas nazis en sus operaciones de conquista, subrayando la eficacia bélica de los que sacrificaban su vida sabiendo que el paraíso después de la muerte sería su recompensa.