miércoles, 9 de mayo de 2007

Es nuestra manera de ser social la que determina nuestra conciencia

Hoy le hacía llegar a Guillermo unas reflexiones de Frederick B. Skinner relativas a como nuestra manera de ser social es la que determina nuestra conciencia. Te las hago llegar a ti también por el hecho necesario, para el fomento de la democracia participativa, de no solamente quedarnos en el establecimiento de medidas legislativas (ámbito por excelencia de la superestructura); sino transformar el entorno por el único método dialécticamente científico que existe y que por la práctica prueba que se dirige a la estructura, esto es, el llamado a comprender que el capitalismo no es fruto de ninguna injusticia humana, ni de un azar histórico, sino que es una fase impuesta como ineludible necesidad por el proceso histórico de la sociedad que transcurre impuesto por las exigencias del incesante e imparable desarrollo de las capacidades creadoras de las fuerzas productivas. Sin más preámbulos te dejo con las citadas reflexiones:

Es nuestra manera de ser social la que determina nuestra conciencia

"Las personas no merecen ni alabanzas ni críticas por lo que hacen. El entorno es el que controla la conducta, de modo que el bien y el mal, si es que existen, residen en él, no en la persona. Parafraseando a Shakespeare en Julio Cesar; se podría decir: La culpa, querido Bruto, es de nuestras contingencias de reforzamiento, no nuestra". F. B. Skinner.

Frederick B. Skinner (1904-1990) siguió a John Broadus Watson en su idea de que no existen los procesos iniciados desde el Sistema Nervioso Central.

Para Frederick B. Skinner, al igual que para John Broadus Watson, el pensamiento no es más que una conducta implícita que a veces tiene lugar entre un estímulo y la conducta explícita resultante.

La tesis central de Frederick B. Skinner, de John Broadus Watson, así como del neorrealista Stephen Pepper, es que la conciencia no desempeña papel causal alguno en la determinación de la conducta. Por tanto se puede concluir, que no es la conciencia del ser humano la que condiciona su manera de ser, sino que es su manera de ser social la que determina su conciencia. Es decir, las ideas, creencias, etc... son una superestructura edificada sobre la base real de la sociedad.

martes, 8 de mayo de 2007

Las demandas reales del Cambio Climático

Estimado amigo Víctor, según el PICC, ni efectos devastadores sobre la economía, ni pronósticos falsamente apocalípticos. Las demandas reales del Cambio Climático.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, organismo de expertos creado en 1988 por la ONU ataca uno de los argumentos más importantes entre los invocados por quienes se resisten al cambio en usos y costumbres humanos que demanda el clima o que insisten —cada vez con menos fuerza— que los pronósticos son falsamente apocalípticos: su precio.

El costo de las modificaciones no necesita —dice el documento del PICC— tener efectos devastadores sobre la economía mundial; su precio no está más allá de lo que es posible pagar.

Mantener el aumento de la temperatura mundial en el rango de los dos grados Celsius —un nivel que permitiría evitar los cambios climáticos más temidos— costaría durante los próximos años no más del 0,12 % del producto bruto global, un precio insignificante si se tiene en cuenta lo que está en riesgo.

Más importante aun es que el estudio, producido por científicos de 120 naciones del mundo, encontró que la tecnología y muchas de las innovaciones imprescindibles para las modificaciones están ya en el dominio humano.

Mejorar los sistemas de iluminación y calor artificiales que se usan en el planeta, por ejemplo, se podría realizar con los medios existentes y costos cercanos a cero porque entre otras cosas reducirían, además de la emisión de gases, las cuentas por provisión de energía.

Los que está en uso hoy son tan ineficientes que, entre otras cosas, apuntan a un posible error crítico en lo que sostiene la visión más ortodoxa de la economía: que los hombres trabajan incansablemente para maximizar el rédito de su actividad económica y que, dejados a su albedrío, siempre hallan la forma de reducir sus costos y riesgos.

En otras áreas, el uso de fuentes alternativas —desde la energía solar y eólica hasta los biocombustibles— ofrece un potencial enorme y, en muchos casos, el conocimiento necesario para ponerlas en funcionamiento está cercano.

Dedicar esfuerzos a la investigación científica de cultivos bioenergéticos

Conozco la apuesta de Guillermo Fernández Vara por los cultivos bioenergéticos como alternativa solvente para la revitalización del sector agrícola extremeño.

En este ámbito concuerdo ampliamente con la posición que mantiene Mamen Lladró, Directora Gral. de Calantia Biotech, la cual sostiene que para subsanar la dependencia económica y paliar el deterioro medioambiental, los gobiernos y actores socioeconómicos deben de desarrollar un gran número de propuestas y de medidas legislativas encaminadas a potenciar la producción de biocombustibles renovables.

Aunque entiende que, pese a ello, ciertamente, existe la posibilidad de hacerlo mejor. La UE se ha pronunciado por la obligatoriedad de alcanzar una producción de biocombustibles renovables del 10% para el 2020. En pleno siglo XXI, con un elevado nivel de conocimiento científico, la necesidad se convierte en oportunidad, pudiéndose afirmar, sin riesgo de equivocarse, que se pueden dar soluciones creíbles a través de la investigación biotecnológica.

A mi me gustaría subrayar con Mamen Lladró que la posibilidad no conlleva por sí misma la solución, sino que hay que buscarla. Sin soluciones viables para los agricultores y productores de biocombustibles en términos de eficiencia y rentabilidad, la voluntad legisladora puede quedar seriamente hipotecada en el largo plazo. Si no se investiga para encontrar verdadero sentido económico a los cultivos y procesos bioenergéticos, los pasos dados difícilmente se afianzan.

Así como que en esta confluencia de fuerzas e intereses, la investigación científica tiene un papel insustituible. Teniendo, estas aplicaciones de la investigación claros efectos, entre los que se pueden destacar dos. Por un lado, los socioeconómicos, ligados a la mejora de la productividad de los cultivos con beneficios para los agricultores y productores industriales y a la mejora de competitividad del sistema productivo bioenergético en relación a los combustibles fósiles. Y, por otro, el medioambiental, con un balance neutro a nivel de incremento global de CO2.

¿no merece la pena, como se pregunta Mamen Lladró, dedicar esfuerzos a la investigación científica de cultivos bioenergéticos que colaboran a crear un progreso más sólido para todos?

Fdo.: Javier Caso Iglesias (Plasencia).

Sobre comercialización, comercio y vivienda

Las propuestas que abordasteis ayer, estimados amigos Guillermo y Víctor, fueron las relativas a la comercialización, al comercio y a la vivienda.

Hacer notar, antes de entrar en materia y de expresaros mis criterios y opiniones sobre estas interesantes cuestiones reseñadas, que me dirijo en esta ocasión solo a vosotros dos, de los tres candidatos a la Presidencia de la Junta de Extremadura que cuentan con Blog en la web de el diario Hoy, por ser los que más deferencias tenéis con los ciudadanos, visitantes y lectores de los mismos; pues os preocupáis de tener estos Blog, a diferencia de Floriano, actualizados. Gracias por ello.

Entrando ya en materia decir, sobre comercialización y comercio, y como aportación y sugerencia a Guillermo Fdez. Vara, que sería conveniente apostar más decididamente por las Grandes Superficies Comerciales. Y esto por las siguientes fundadas y obvias razones: Son más cómodas y accesible al ciudadano a la hora de hacer sus compras. Llegas, aparcas el coche en los mismos bajos de la Gran Superficie Comercial o en su inmediata cercanía ya que cuentan con amplios aparcamientos destinados a sus clientes. Te abasteces de todo lo que necesitas en un corto espacio de tiempo. Transportas lo adquirido cómodamente, mediante carro y rampas mecánicas, a tu vehículo. Si en tus compras te centras y remites solo a las ofertas, adquieres productos de gran calidad a muy buen precio. Son lugares de esparcimiento, encuentro y ocio. Además, en el momento en que haya que adecuar sus relaciones de producción al nivel alcanzado y demandado por el desarrollo de las fuerzas productivas requerirá un mínimo esfuerzo legislativo.

Por otra parte, habría que potenciar que las pymes del sector del comercio se agruparan en Centrales de Comercialización y Compra, e incluso apostaran, contando para ello con el respaldo de la Junta de Extremadura, por poner en marcha alguna Gran Superficie Comercial de carácter y capital local. Es obvio que transformándose en Centrales de Comercialización y Compra sumarían recursos y pedidos con los que adquirir a un mejor precio los productos que por los clientes se les demandan; pudiéndolos ofrecer a estos a una más baja cuantía, e incluso incrementando de esta forma sus márgenes de ganancia.

Sobre la vivienda, como aportación para Víctor Casco, pienso que sería conveniente modificar la legislación al objeto de poder reclasificar una mayor cantidad de suelo en aquellas ciudades y municipios que así lo están demandando perentoriamente. El precio del suelo, parece ser, es el factor que más hace encarecer el coste de la vivienda. Ofrézcase suelo en suficiente abundancia, limitándose, por otra parte, el período de tiempo en le que debe de estar edificado. Hace escasos días, la propia patronal del sector de la construcción, FECONS y PYMECOM, proponían una iniciativa para la edificación de viviendas a precios bastante asequibles y en cantidad suficiente para satisfacer el total de la demanda actualmente existente en Extremadura. Escuchemos y atendamos tales propuestas sin prejuicios de antemano sobre el alcance de las mismas. Empecemos a evaluar todo, y todos, solo sobre resultados prácticos alcanzados. No dudéis lo más mínimo de que la ciudadanía os lo agradecerá.

Gracias por mi parte de antemano por escuchar y atender estas humildes propuestas que os hago llegar.

Atentamente,

Fdo.: Javier Caso Iglesias.

lunes, 7 de mayo de 2007

Aquí tienes la clave de lo no entendido sobre Marx

Marx se esfuerza en hacer comprender que el capitalismo no es fruto de ninguna injusticia humana, ni de un azar histórico, sino que es una fase impuesta como ineludible necesidad por el proceso histórico de la sociedad que transcurre impuesto por las exigencias del incesante e imparable desarrollo de las capacidades creadoras de las fuerzas productivas.

Marx entiende que no es el capitalismo producto de los capitalistas, sino al revés. Los capitalistas son un producto de una fase del desarrollo histórico de las fuerzas productivas de la sociedad que llamamos capitalismo; por eso la revolución del proletariado está justificada en orden de acelerar la síntesis final para implantar el socialismo. Pero sin ella esta fase capitalista también llegará por fuerza interna del mismo capitalismo a su fin, ya que a medida que este crece va labrando su propia destrucción.

Por tanto, puede concluir Marx, de acuerdo con la base materialista de su interpretación, que “el modo de producción de la vida material determina en general el proceso social, político e intelectual de la vida. No es la conciencia del hombre la que condiciona su manera de ser, sino que es su manera de ser social la que determina su conciencia”. Es decir, las ideas, creencias, etc... son una superestructura edificada sobre la base real de la sociedad que es el trabajo, o sea, el modo de producción de la vida material, o lo que es lo mismo, el desarrollo incesante de las fuerzas productivas; y cuya evolución sigue rigurosamente su curso.

Aznar y el vino

Las últimas declaraciones del ex presidente sobre alcohol y conducción, o lo que se puede decir con una botella "magnum" en las manos.

Aznar en Valladolid, donde tras recibir la distinción de Bodeguero de Honor de la Academia del Vino de Castilla y León se mostró "en favor" del consumo de vino y manifestó que defiende "la libertad" individual. "No puede ir a más de tanta velocidad, no puede comer hamburguesas de tanto y además se le prohíbe beber vino; déjeme que decida por mí, en eso consiste la libertad", declaró Aznar, y agregó: "es como esos letreros por las autopistas que dicen 'No podemos conducir por tì; ¿y quién te ha dicho a ti que quiero que conduzcas por mí? Déjeme que beba tranquilo, mientras no ponga en riesgo a nadie ni haga daño a los demás".

De la Vega destaca la "irresponsabilidad" de las palabras de Aznar sobre vino y tráfico, que se comentan "por sí mismas".

Suelo industrial gratuito

En esta fase del proceso electoral que concluirá el 27-M, los candidatos de los principales partidos ya empiezan a desvelar sus verdaderas intenciones y proyectos de cara a la próxima legislatura.

Da la impresión, por lo menos así me lo parece a mí, que tanto Guillermo Fdez. Vara, como Carlos Floriano y Víctor Casco, han captado las demandas que este momento histórico del desarrollo regional requiere; pues cada uno de ellos, desde su perspectiva y paradigma ideológico, apuesta firmemente por imprimir un fuerte impulso al desarrollo industrial y económico de Extremadura.

Esta evidente y clara apuesta de los candidatos a la Presidencia de la Junta de Extremadura está contagiando positivamente a sus dirigentes locales, los cuales se apresuran a resaltar los aspectos de sus programas electorales coincidentes con esa necesidad de impulsar el desarrollo industrial y económico regional.

En la legislatura que ahora acaba la acción estrella ha sido la relativa a las infraestructuras para la comunicación. Bravo por ello. En esta queda por completar todo lo emprendido en este asunto, así como lo tímidamente iniciado como complemento necesario de ello; esto es, los Parques Empresariales y de Servicio.

Todos sabemos que en el siglo XX la política industrial, económica y empresarial se canalizaba a través de polígonos industriales. Esta es una alternativa que estuvo bien para ese siglo. Pero ahora estamos en el siglo XXI y este requiere y demanda, como así ocurre y se lleva a cabo en el resto de Europa y de España, la creación de Parques Empresariales y de Servicio.

Hablando en plata, habilitar suelo industrial en cantidades industriales, valga y permítaseme la redundancia cometida; Y además gratuito. O sea, cedido gratuitamente durante el tiempo en que la actividad empresarial se mantenga y mantenga los puestos de trabajo que genere.

Sin olvidar que ese suelo industrial debe de estar agrupado (no podemos permitirnos ni por eficacia, ni por estética urbanística, tener desperdigadas las industrias por cualquier rincón de nuestras ciudades), además de ordenado y accesible al consumidor, al usuario y al ciudadano.

En resumen lo dicho: Requerimos más Parques Empresariales y de Servicio en Extremadura; Demandamos más suelo industrial gratuito, agrupado, ordenado y accesible para que así ningún proyecto empresarial, ninguna inversión, ninguna iniciativa se vea frustrada e imposibilitada en su desarrollo.

Y como placentino imploro, ruego y exijo a la autoridad competente contar, al igual que Navalmoral de la Mata, Cáceres y el resto de grandes ciudades extremeñas, con algún proyecto de Parque Empresarial y de Servicios a ubicar en mi ciudad.

Fdo.: Javier Caso Iglesias