miércoles, 27 de agosto de 2008

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado

Tu mente debes utilizarla como una herramienta para servirte, no debes permitirle que te domine o perjudique. Unos minutos de pensamientos negativos bastan para que tu rostro se apague y aparezca un ceño fruncido, con ellos llegan las ganas de dejar de hacer cosas, menos energía y algo que dejaras de lado para otro día, si hubieras analizado ese pensamiento podrías haber cambiado un poco las cosas y evitado tales resultados.

Cuida y vigila tus pensamientos, recuerda que ellos determinan tu forma de actuar y tu destino. Espíritu y mentes elevadas, éxito financiero y logros materiales son resultados de quien trabaja con grandeza y esfuerzo utilizando a su favor todo el poder de sus pensamientos que se verán reflejados en una auténtica vida en positivo.

A partir de Hoy proponte analizar que clase de pensamientos te permitirás tener en tu mente, si son los adecuados o si ha llegado la hora de modificarlos. Antes de pretender controlar nada ahí afuera debes aprender a controlar tus pensamientos, detente a mirarlos para reemplazarlos cuando no sean los adecuados, llena tu mente con los pensamientos, imágenes y sentimientos correctos. Creará lo que mantenga en mente de forma continua, los pensamientos que alberga en su mente están dibujando su futuro en este mismo momento. Descarta y elimina de tu mente aquello que no desees o que te produzca daño, deja de alimentar con tu energía y pensamientos aquello que no deseas, aleja tu mente y tu atención de aquello que quieres evitar.

Repite los pensamientos de aquello que deseas y de forma continua, visualiza lo que anhelas, al pensar en ello lo alimentas y aumentas en tamaño, cada pensamiento tiene el poder para construir lo que es compatible con ellos. Aquel que se alimenta de elevados pensamientos alcanzará la madurez y el equilibrio, la sabiduría y nobleza, el éxito y la fortuna, debes darle a tus pensamientos el valor y la dimensión real que tienen, solo así los controlarás inundando tu mente con los pensamientos correctos, los que serán artífices de la creación que deseas obtener.

Toma nota del tipo de pensamientos recurrentes que Tú crees son un obstáculo en tu vida, para así tomar conciencia de ellos y cambiarlos cada vez que se presenten. Detente de tanto en tanto a ver que es lo que ocupa tu mente, deja que tu atención se pose sobre aquello que es positivo para tu vida. Decídete a tomar el mando de tus pensamientos y notarás los cambios, los pensamientos que llenen tu mente determinaran lo que serás. Por tanto debes pensar de una manera más ordenada y eficaz, saber que tu mente es una herramienta que te debe servir, prepárala entonces para que lo haga de la mejor manera posible.

Porque has de saber que todo lo que encuentra lugar en tu mente crece y se refleja en tu vida, sobre aquello que se pose tu mirada crecerá y se alimentara de forma positiva, pues cada pensamiento tuyo tiene su manifestación, sea este bueno o malo, todo lo que haces es fruto directo de tus pensamientos, lo que sientas y digas será el resultado de ellos, es como tirar una pequeña piedra en un estanque, el movimiento de ondas que produce tiene un alcance mucho mas allá de donde ella fue arrojada.

Para cambiar tu vida y lo que manifiestas en ella debes empezar por cambiar tus pensamientos, para atraer y manifestar lo que realmente deseas. A los cambios en la manera de pensar le siguen los cambios en la vida, tan cierto como lo ha sido siempre, no es fácil, pero con práctica continua se puede lograr poco a poco ir modificando tus estructuras de pensamiento, algo que nadie te puede impedir cambiar.

Primero es el pensamiento, piensa en algo y si ese algo atrae tu atención y lo deseas realmente, inevitablemente influirá de alguna manera en tus actos, la suma de los cuales lo llevan hacia un lugar o hacia otro, lo posicionan de determinada manera y dan forma a tu realidad. Todo nace entonces de tus pensamientos, siendo los más poderosos aquellos que están acompañados de tus sentimientos y deseos, estos dan forma a lo que es tu vida.

La energía y vigor, salud y equilibrio físico o su opuesto de enfermedad y desequilibrio son el resultado de tus procesos de pensamientos continuos. La salud de un cuerpo debilitado está en el cambio de sus hábitos alimenticios y de pensamiento, modificar y fortalecer ambos renueva la estructura corporal como resultado directo. El cuerpo esbelto y saludable tiene relación con la clase de pensamientos que albergas con mayor frecuencia en tu mente.

Mire tu rostro y tu cuerpo con detenimiento y verás dibujadas señales de tus pensamientos, tu vida grita en todas direcciones como es tu forma de pensar. El desorden y la debilidad, los vicios y la desorientación son el producto de pensamientos que alberga quien sufre de estas circunstancias, la duda y el temor sólo traerán debilidad y resultados incorrectos o la falta directa de ellos.

Para lograr un vida en positivo proponente revisar tus hábitos de pensamientos, seguramente vas a encontrar en tu mente la similitud con una casa abandonada, por lo que deberás trabajar para establecer el orden y la limpieza para dejar lugar en ella sólo a lo que es compatible con tus intereses y deseos más elevados. Culpabilidad; temor; duda y vergüenza son la clase de sentimientos que operan en tu contra para la consecución de tus objetivos, sólo alimentando tus virtudes eliminarás y dejarás cada vez menos lugar para todo y cuanto negativo pudiera haber en tu vida.

Con los mismos pensamientos obtendrás los mismos resultados, si piensas como antes lograrás lo mismos resultados que hasta ahora, para cambiar los resultados debes cambiar tu forma de pensar, ese es el punto de partida para lograr tus objetivos. Es importante producir un gran cambio positivo en tu mentalidad y comenzar a creer que lo que deseas es posible, como lo creíste alguna vez, dejar lugar en forma continua en tu mente para los pensamientos positivos y las imágenes de éxito. Cambiar tu forma de pensar te llevará un tiempo al tener que replantearte la forma en que lo hiciste durante años, no es una tarea sencilla y quizás al principio parezca que nada sucede, pero una serie de mecanismos internos estarán en funcionamiento.

Cuando te sorprendas dudando o con pensamientos negativos o contradictorios, simplemente cambia pensamientos negativos por positivos, repita palabras positivas, recuerde el poder de las palabras. Trabaja la autosugestión y alimente tu subconsciente con los pensamientos adecuados, actúa con fe y tranquilidad. El conflicto y el temor bloquean tus canales de la realización, procura evitar los pensamientos débiles y negativos, las intenciones contradictorias y la confusión. Miedo, envidia, crítica y violencia serán como tapones en tus conductos de energía creadora.

Para vivir en armonía tu vida con el universo y contigo mismo detente de tanto en tanto y escucha esa voz interna que no calla y habla constantemente, esa voz de alguien que te anima para avanzar por más, o simplemente te dice en forma constante cuales son las razones por las que debes permanecer como estas sin efectuar cambios ya que no eres capaz de obtener algo más. Esa voz te alentará y animará para avanzar o pedirte que te ocultemos para no arriesgarte.

El Pensamiento Sistémico y la Libertad

Siempre me gustó creer que ser libres constituye una característica esencial de los seres humanos. Como Jean Paul Sartre alguna vez nos advirtiera, los seres humanos estamos condenados a la libertad. Ante cada circunstancia de nuestra vida, no podemos escapar a la elección de cómo responder frente a cada uno de los desafíos planteados.

Es verdad que no elegimos lo que nos pasa. Lo inesperado y contingente gustan de presentarse imprevistamente. Pero también es cierto que podemos elegir, como seres humanos responsables y dotados de conciencia, la manera en la que hemos de responder, a través de nuestras acciones, a cada uno de los desafíos que la vida nos plantea.

Claro que responder adecuadamente, es decir con acciones que nos acerquen a nuestros objetivos y a la vez honren nuestros valores, no siempre es una tarea sencilla. Sólo una comprensión cabal del fenómeno sobre el cual queremos intervenir, ha de posibilitarnos conseguir los resultados planteados. Así el saber nos hace más libres. Nos otorga la libertad de obtener lo que deseamos y, lo que es aún más importante, la libertad incondicional de elegir la forma en que perseguimos lo que deseamos.

Nuestra vida está edificada sobre sistemas de enorme complejidad. Nuestras acciones impactan no solamente sobre nuestros propios resultados, sino sobre los resultados de quienes nos rodean. Lo mismo sucede a la inversa.

No podemos evitar intervenir en el juego. Y de hecho lo hacemos de variadas maneras. Muchas veces de maneras que ni siquiera nosotros mismos advertimos.

Ante esta circunstancia, resulta imperativo ponernos en situación de poder elegir cómo actuar para adquirir cada vez mayores niveles de productividad y armonía.

¿Cómo esperar diseñar un avión que se sustente en el aire, sin conocer las leyes de la aerodinámica?

¿Cómo pretender intervenir en un mercado, sin comprender cabalmente la naturaleza de las relaciones que se verifican entre los agentes económicos?

¿Cómo intentar liderar una organización empresarial, un grupo humano, ignorando la complejidad de las interrelaciones personales?

¿Qué ocurre cuando intervenimos en sistemas complejos, sin conocer las leyes que los gobiernan?

Creo advertir que el Pensamiento Sistémico nos permite desarrollar herramientas conceptuales que mejoran decisivamente nuestra competencia para intervenir productiva y eficientemente en procesos de alta complejidad. He aquí la profunda relación que adivino encontrar entre la disciplina sistémica y la libertad.

Pero intervenir adecuadamente no es una cuestión de buena voluntad, no se trata de una expresión de deseos nobles, sino de un riguroso trabajo de comprensión de las sutiles leyes del pensamiento sistémico.

Es por ello que, a modo de resumen y humilde colaboración, me permito recordar aquellas leyes sistémicas que, creo, vale la pena recordar al ensayar una intervención orientada a resultados.

• La estructura determina el comportamiento.

Son las relaciones fundamentales entre las partes de un sistema, las que determinan el comportamiento del mismo. Cuando observamos funcionar un motor, o una central eléctrica o la cocina de casa, vemos partes que se mueven, o cilindros que giran, o una hornalla quemando gas. Lo que nuestros ojos ven, sin embargo, son las manifestaciones de una estructura subyacente, que normalmente permanece oculta a nuestra mirada.

No son las partes, en su forma física o en el material del que están hechas, lo único que determina el comportamiento de un sistema. Más bien las partes están diseñadas para cumplir con ciertas relaciones entre ellas que hacen que el sistema sea un motor, una central térmica o una cocina.

Podemos cambiar el aspecto de las partes, e incluso podemos construirlas en distintos materiales alternativos, pero si queremos seguir teniendo el mismo artefacto, deberemos respetar algunas relaciones que deben verificarse entre sus componentes. El aspecto exterior de la cocina de mi casa y la que tenía mi abuela en la suya son bien distintos. Sin embargo, las relaciones fundamentales entre las partes de una y otra son casi exactamente las mismas.

Esta ley del Pensamiento Sistémico nos permite comprender, cuando se trata de sistemas humanos complejos como lo son nuestras actuales organizaciones, que en lugar de ocuparnos en buscar un culpable cuando se verifica un resultado no deseado, debiéramos centrar nuestros esfuerzos, y también nuestros recursos, en indagar cuáles son las condiciones más sutiles que dieron lugar al error, en primer lugar.

• Pensar globalmente, actuar localmente

Para comprender el funcionamiento de un sistema es necesario recordar la ley anterior. Esto nos ayudará a pensar en términos globales, a ver más allá de la mirada lineal que nuestro sentido común nos propone. Sin embargo, no es posible intervenir en el todo. Para diseñar nuestras acciones debemos focalizar nuestra atención sobre ciertos aspectos puntuales del sistema.

Debemos pensar globalmente y actuar localmente. Ambas cosas a la vez. Si nos quedamos en el pensamiento global, jamás seremos capaces de pasar a la acción efectiva. Si actuamos sin tener en cuenta el todo (las partes y sus interrelaciones) accionaremos pobremente, con baja productividad o con resultados desalentadores.

Nuestra atención debe ir desde el todo a las partes, pero no en la manera que propone el método analítico, es decir descomponiendo el todo, sino más bien lo contrario, yendo de lo global a lo local sin perder de vista el todo, sin ignorar ni destruir las relaciones entre las partes. Actuar localmente no implica olvidar el sistema global, sino accionar sobre un punto de apalancamiento, el que se constituye como tal precisamente porque en dicho punto confluyen ciertas relaciones fundamentales sobre las que es preciso intervenir.

• Antes peor que mejor (y viceversa)

El comportamiento observado de un sistema, ante una intervención en su estructura, normalmente empeorará antes de mejorar.

Esta ley tiene su corolario inverso, es decir que ante intervenciones de bajo poder de palanca sistémica, el comportamiento observado tenderá a mostrar una mejoría antes de desbarrancarse definitivamente.

Por lo tanto: cuidado con las soluciones inmediatas. Suelen ser engañosas cuando nos enfrentamos a sistemas complejos.

• Problemas de hoy, soluciones de ayer

Esta ley deriva lógicamente de la anterior. Muchos de los peores problemas que hoy tenemos que enfrentar, son el resultado de lo que en el pasado consideramos “soluciones muy adecuadas”.

Nuestros horizontes de aprendizaje son, por lo general, muy cortos. No somos demasiado hábiles para comprender, a través del tiempo, las verdaderas consecuencias de nuestro accionar.

Tenemos inconvenientes para intervenir en sistemas que contienen una cierta demora entre nuestra acción sobre ellos y el resultado de tales acciones. (¿Recuerda su última ducha en un hotel? ¿Cuántas veces el agua se calentó demasiado antes de enfriarse más allá de lo soportable? ¿Recuerda qué difícil es alcanzar el punto justo, cuando no conocemos el tiempo que transcurre entre que movemos los comandos y llega el tipo de agua seleccionada?)

Imagine los resultados catastróficos que pueden ocurrir en nuestras organizaciones empresariales, si ignoramos recurrentemente esta cuarta ley.

Vivir en armonía con un mundo complejo

¿Cuáles son las barreras que nos impiden pensar más sistémicamente? Creo que todo parte de una comprensión fragmentada, asistémica, del mundo que nos rodea. Es la fragmentación la que nos hace pensar en términos de partes, de divisiones, de áreas, de departamentos. Los sistemas de management de nuestras organizaciones descansan fuertemente en este tipo de comprensión.

A partir de la fragmentación de nuestras organizaciones caemos en un pobre entendimiento de la competencia. Esto explica por qué muchas veces, en nuestras empresas, nos encontramos compitiendo denodadamente contra aquellas personas con las que se supone debiéramos cooperar.

Inspirados en la competencia así entendida, actuamos reactivamente, es decir que diseñamos nuestras acciones como una respuesta adecuada a las acciones de los otros. Terminamos haciendo lo que consideramos mejor para responder a las acciones de nuestro medio, en lugar de hacer lo que deseamos de verdad.

El Pensamiento Sistémico intenta presentar una respuesta alternativa a este estado de cosas. Propone la Memoria del Todo allí donde reina la Fragmentación, la Cooperación en libertad allí donde impera la Competencia, y el Actuar Generativo en lugar de Accionar Reactivamente.

Cada vez más nuestras organizaciones necesitan de personas libres para decidir qué caminos tomar y responsables para responder por sus elecciones.

Al pensar en forma sistémica nos volvemos más libres como individuos, ya que se amplían nuestras posibilidades de intervención y nuestro poder para modificar el estado del mundo. Asimismo, nos volvemos más responsables de los resultados globales de nuestras propias acciones, al comprender profundamente las estructuras en las que jugamos el triple papel de actores, observadores y creadores.

Es por todo esto que me gusta creer que el Pensamiento Sistémico representa una enorme posibilidad de vivir en armonía en un mundo complejo, apoyados en una sólida disciplina conceptual y en una serie de prácticas e intervenciones inspiradas en una ética de responsabilidad y libertad.

Por César Grinstein. Prof. Universitario y Director General de CePAO (Centro para el Aprendizaje en Organizaciones).

La Ley de la Atracción

La Ley de la Atracción dice que tu actitud sobre la vida tiene mucho que ver con lo que obtienes en la vida. No es debido a que hallas nacido en una familia rica o en una familia pobre, o que estés viviendo en un país rico o en uno en desarrollo. Nuestro estado mental es el factor decisivo para nuestro desarrollo y bienestar. Como dice Napoleon Hill: “El instrumento mas poderoso que tenemos… el poder de nuestra mente”.

Todos deseamos una vida prospera, con buena salud física, emocional, mental y financiera.

Si tienes una actitud mental saludable y crees en ti mismo, y si tomas acción (y no solo te quedas pensándolo), entonces estas creando las intenciones, energías, vibraciones y expectaciones para atraer hacia ti lo que deseas, incluyendo el nivel de bienestar y riqueza que buscas. A esto se le llama la Ley del la Atracción.

Tienes una actitud mental positiva cuando te involucras en pensamientos, actitudes, emociones y hábitos que buscan mejorar tu bienestar en general. La actitud lo es todo! Ser positivo y optimista tiene efectos benéficos sobre nuestro cuerpo, lo cual esta comprobado científicamente.

La Ley de la Atracción dice que la gente experimenta en la realidad los efectos de sus emociones y pensamientos predominantes. Es decir, podemos influir mucho en nuestra vida a través de nuestros pensamientos. Esto tiene su lado bueno y malo: si tienes pensamientos y emociones positivas y saludables, atraerás eventos positivos y de bienestar a tu vida. Pero si por el contrario estas deprimido todo el tiempo, tus pensamientos y emociones serán sombrías…. y así serán los eventos que ocurran en tu vida.

“Tus pensamientos determinan tu destino”. Esta idea de que los pensamientos de uno son energía que puede cambiar nuestra realidad, esta puesta de moda por la película “El Secreto”, sin embargo no es una idea nueva. Buddha dice: “En lo que te has convertido es resultado de lo que has pensado”. En el mundo occidental, la idea de “pensamiento positivo” se hizo popular en el siglo XIX. La Ley de la Atracción se describe en el libro de 1906 “Vibración del Pensamiento” escrito por William Walker Atkinson. Muchos libros modernos se refieren a esta Ley usando términos como “pensamiento positivo” o “secretos del éxito”.

Mas recientemente, en 2006 surgió la película “El Secreto” que trata el tema de la Ley de la Atracción, y la cual ha tenido una cantidad tremenda de publicidad. Mas tarde salio el libro del mismo nombre, basado en la película. La película fue creada por la australiana Rhonda Byrne, quien dice que si sigues las técnicas descritas en su película, podrás tener lo que desees en la vida, ya sea riqueza financiera, salud física, estar con la persona que amas, etc.

Rhonda dice que ella encontró El Secreto en el 2004. leyó cientos de libros, escucho cientos de horas de cintas de audio e investigo a través de internet, siguiendo el rastro de El Secreto desde el año 3500 antes de Cristo hasta el tiempo actual.

“Desde que descubrí el secreto… estoy viviendo mi vida por primera vez”, dice ella. Rhonda ve el Secret como el principio de que “lo semejante atrae a lo semejante”. Ella lo llama “la Ley mas poderosa en el Universo”, y dice que funciona todo el tiempo. “Atraemos a nuestra vida lo que queremos, y eso esta basado en lo que estamos pensando y sintiendo”.

Esto es, todo lo que te sucede -ya sea bueno o malo- es lo que tu atraes con tus pensamientos y emociones. Lisa Nichols, una experta que aparece en la película, lo pone de esta manera: “Si vas a un restaurante y ordenas algo, esperas completamente que te lo sirvan tal y como lo pediste. Así es como funciona el Universo. Tu estas dando ordenes, continuamente, ya sea consciente o inconscientemente”.

Si culpas a otros de lo que te pasa, o si aceptas las fallas de la vida como “cosa del destino” entonces estas invitando a que tales fallas aparezcan. Tienes que elegir tus pensamientos y emociones con responsabilidad.

Todos podemos seguir los principios del El Secreto y recordarnos a nosotros mismos que la vida esta llena de promesas y abundancia. Podemos hacer de manera consciente la elección día con día de pensamientos que nos acerquen las cosas, situaciones y personas que queremos. Tus pensamientos anteriores crearon tu dia de hoy, tus pensamientos de hoy crearan tu futuro… Que estas creando hoy para tu futuro?

martes, 26 de agosto de 2008

El problema de medida de un sistema físico y los Universos Paralelos

De acuerdo con la mecánica cuántica un sistema físico, ya sea un conjunto de electrones orbitando en un átomo o un conjunto de políticos decidiendo la siguiente guerra planetaria, queda descrito por una función de onda. Dicha función de onda es un objeto matemático que supuestamente describe la máxima información posible que contiene un estado puro.

Si nadie externo al sistema ni dentro de él observara o tratara de ver como está el sistema, la mecánica cuántica nos diría que el estado del sistema evoluciona determinísticamente. Es decir, se podría predecir perfectamente hacia dónde irá el sistema.

La función de onda nos informa cuáles son los resultados posibles de una medida y sus probabilidades relativas, pero no nos dice qué resultado concreto se obtendrá cuando un observador trate efectivamente de medir el sistema o averiguar algo sobre él. De hecho, la medida sobre un sistema es un valor aleatorio entre los posibles resultados.

Eso plantea un problema serio: si las personas y los científicos u observadores son también objetos físicos como cualquier otro, debería haber alguna forma determinista de predecir cómo tras juntar el sistema en estudio con el aparato de medida, finalmente llegamos a un resultado determinista.

Pero el postulado de que una medición destruye la "coherencia" de un estado inobservado e inevitablemente tras la medida se queda en un estado mezcla aleatorio, parece que sólo nos deja tres salidas:

(A) O bien renunciamos a entender el proceso de decoherencia, por lo cual un sistema pasa de tener un estado puro que evoluciona deterministamente a tener un estado mezcla o "incoherente".

(B) O bien admitimos que existen unos objetos no-físicos llamados "conciencia" que no están sujetos a las leyes de la mecánica cuántica y que nos resuelven el problema.

(C) O tratamos de proponer una teoría que explique el proceso de medición, y no sean así las mediciones quienes determinen la teoria.

Diferentes físicos han tomado diferentes soluciones a este “trilema”:

1. Niels Bohr, que propuso un modelo inicial de átomo que acabó dando lugar a la mecánica cuántica y fue considerado durante mucho tiempo uno de los defensores de la interpretación ortodoxa de Copenhague, se inclinaría por (A).

2. John Von Neumann, el matemático que creó el formalismo matemático de la mecánica cuántica y que aportó grandes ideas a la teoría cuántica, se inclinaba por (B).

3. La interpretación de Hugh Everett es uno de los planteamientos que apuesta de tipo (C).

La propuesta de Everett es que cada medida "desdobla" nuestro universo en una serie de posibilidades (o tal vez existían ya los universos paralelos mutuamente inobservables y en cada uno de ellos se da una realización diferente de los posibles resultados de la medida).

La idea y el formalismo de Everett es perfectamente lógico y coherente.

Fuente: Wikipedia.

viernes, 22 de agosto de 2008

¿El elixir de la juventud?

La mayor noticia de Historia: "Los científicos han descubierto la clave que conduce al secreto de la vida eterna", decía hace un mes el Office of Science, de Nueva York. El prestigio del diario hacía sospechar que allí había algo más que un titular excesivo. De hecho, antes de que el artículo saliera a la luz, los tiburones de Wall Street ya estaban nadando en torno a la redacción del Office para saber más sobre esa enzima llamada telomerasa.

Los inversores habían oído que Geron Corp.-empresa dedicada a la investigación de sustancias antienvejecimiento- tenía la patente. "Hemos comprobado que es posible prolongar la vida de las células indefinidamente", afirmaba el doctor Calvin Harley, de Geron, que ha dirigido el proyecto junto con Jerry Shay y W. Wright, de la Universidad de Texas. "Es un gran avance y las aplicaciones potenciales son asombrosas".

Pero ¿qué es lo que han logrado en Geron? Pues transferir el gen de la telomerasa a un cultivo de células humanas senescentes -sujetas al envejecimiento- y éstas se han convertido en inmortales. Como suena.

Entonces, ¿estamos ante el elixir de la juventud? "Sí. La telomerasa es un paso crucial en el campo del envejecimiento y en el del cáncer, y abre las puertas a nuevas terapias para muchas enfermedades", explica Javier Novo, profesor de Genética de la Universidad de Navarra. "De momento sólo se ha actuado a nivel de célula, lo cual no es lo mismo que expresar la telomerasa en todas y cada una de las células del cuerpo humano. Incluso suponiendo que eso fuera posible, habría que esperar para ver cómo actúa la telomerasa a nivel local. Si funciona, por ejemplo, para evitar problemas concretos como la artrosis o cataratas". Habrá que esperar.

Pero la espera la alivia saber que detrás de la telomerasa puede haber más y mejor vida, porque, como dicen los expertos, no sólo envejecemos porque las células dejan de dividirse. Como explica José Antonio Abrisqueta, jefe del departamento de Genética Humana del Centro Superior de Investigaciones Científicas, "la prevención y el tratamiento de la vejez llegará de la mano de muchos campos. Y es que una vez que se empieza a rebobinar el ADN, que codifica la vida, todo es posible, en teoría".

No se trata de alimentar la utopía, pero si hasta hace poco se hablaba de 120 años como límite para la existencia humana (el récord lo tenía la francesa Jeanne Calmant, fallecida en 1996, a los 121 años), ahora leemos, en publicaciones científicas serias, hipótesis de 150 y hasta más de 200 años de vida. ¿Difícil de imaginar? Para ir haciéndonos a la idea, los nematodos (un tipo de gusanos que viven 9 días) del laboratorio de genética de la Universidad Mc Gill de Montreal resisten vivos 50 días. A escala humana, supondría ¡unos 400 años!

Aquí y ahora, muchos están empezando a sospechar que lo que funciona con los gusanos podría funcionar con los humanos. Sobre todo porque nuestros mecanismos de envejecimiento son los mismos. Los especialistas lo reconocen: "No tenemos pruebas definitivas de que la vida humana haya llegado al término de su duración. Eso, suponiendo que haya un límite".

De acuerdo. No sabemos hasta dónde puede llevarnos la vida, pero lo que sí sabemos es cuándo empieza la muerte. Debemos el hallazgo a Leonard Hayflick, especialista en anatomía, que en 1960 acuñó la teoría del reloj celular. Aseguró que el reloj corre fatalmente hacia atrás cada vez que nuestras células se dividen.


Cómo envejecemos. Lo demostró: tomó células de tejido de un feto y las puso en un platillo petri. Como ya no tenían que mantener con vida a un organismo complejo, las células hicieron lo que mejor saben hacer: dividirse. Así, primero doblaron en número. Después, duplicaron ese doble número.... y siguieron haciendo lo mismo unas 100 veces. Como obedeciendo una orden, el proceso se detuvo en ese punto. De pronto, las células dejaron de alimentarse en el cultivo; sus membranas se deterioraron; el cultivo entró en un letargo en el que las células ya no se reproducían... Hayflick llamó a aquello "senescencia celular". Luego repitió el experimento con células de un hombre de 70 años... ¿Resultado ? La vejez se iniciaba al cabo de unas 20 duplicaciones... Resumiendo; que las células de un ser humano más viejo son también más viejas, y que nuestro reloj corporal se pone en marcha en cuanto nacemos.

Pero ¿por qué mueren las células? Al buscar la respuesta en los genes, varios discípulos de Hayflick se toparon con una pequeña zona en el extremo de los cromosomas, llamada telómero, que no parecía servir para nada. Por su forma, recordaba al tubito de plástico que remata los cordones de los zapatos para que no se deshilachen. Más tarde, los biólogos comprobarían que cada vez que se dividía una célula, las células "hijas" tenían un telómero más pequeño. Al final, justo cuando la célula llegaba a las 100 reproducciones, el telómero era apenas una puntita... ¡y entonces las células dejaban de reproducirse! Los genes que habían estado cubiertos por el telómero quedaban ahora expuestos, y empezaban a producir proteínas que potenciaban su deterioro. Como explicaron los dos científicos, "el reloj celular es en realidad el telómero".

Pero había algo más: algunas células no perdían telómero al duplicarse. Entre ellas estaban las del esperma y las del cáncer. Precisamente, las células capaces de dividirse no cien, sino miles de veces. Los biólogos pensaron que si las estudiaban, descubrirían los mecanismos que mantienen sus telómeros -y sus vidas- durante tanto tiempo. En 1984, Carol Greider y Elizabeth Blackburn, biólogas de la Universidad de California, lo habían logrado en un cultivo de un organismo unicelular. Llamaron telomerasa a la enzima que protegía los telómeros. En 1989, otro científico de Yale identificó la misma sustancia en células cancerígenas. Después, investigadores de la Universidad de Texas declararon: "Podemos detener el reloj celular por medio de la enzima llamada telomerasa. Su presencia evita que el telómero se acorte después de cada división".

La siguiente secuencia fue: "Si la telomerasa está presente en los tumores cancerosos, bloqueándola impediremos que proliferen las células malignas. Y al revés, si añadimos telomerasa a las células sanas, alargaremos su vida".

Sí, pero faltaba lo más importante: aislar y clonar el gen de la parte activa de la telomerasa y manipularlo y transferirlo a células que no lo producen normalmente. Eso lo consiguieron otros biólogos el año pasado... y fue la llave que permitió a los científicos de Geron convertir las células mortales en inmortales.

Más interesante que alargar la vida es mejorar su calidad. Por eso los científicos están empezando a considerar la posibilidad de vivir una tercera edad con la vista perfecta, la energía, el vigor sexual y la piel lisa de los años jóvenes. Las estadísticas revelan que es posible. Según los demógrafos, un niño nacido hoy tiene muchas oportunidades de llegar a los 100 años. De momento, los que vivimos junto al Mediterráneo (y los japoneses) somos los más longevos. Las poblaciones que consumen muchos alimentos ricos en antioxidantes (frutas, verduras y aceites vegetales crudos) contraen menos cánceres y cardiopatías que los que no lo hacen. ¿Por qué? De nuevo, todo está en la célula. Ésta metaboliza alimento y, como consecuencia, produce sustancias de desecho. Uno de los más peligrosos es el radical libre, que es una molécula normal con un electrón de más. Pero crea un desequilibrio eléctrico que acaba dañando la célula, y originando cáncer, cardiopatías, artrosis, arrugas, cataratas... Pues los antioxidantes neutralizan el efecto de los radicales libres. Hasta cierto punto...

La caramelización. Ahora se habla más de caramelización, ese otro producto de desecho de las células, y que hace que el pan o los azúcares se vuelvan oscuros al calentarse. Hace casi tres décadas se supo que ese caramelo era el causante de muchas de las amarguras de los diabéticos. ¿Cómo? Cuando el exceso de azúcares y las proteínas se unen, atraen a otras proteínas y forman una red pegajosa y parda que bloquea las arterias, produce rigidez en las articulaciones o empaña el cristalino. Los biólogos razonaron. ¿Acaso se produce en los no diabéticos, pero de forma más lenta? Sí. Al estudiar el saco de colágeno del cerebro de diabéticos fallecidos y personas mayores también muertas, se vio que ambos tenían el tono pardo característico de la caramelización...

Siguen los interrogantes. Como explica Javier Novo, "aunque sólo unos pocos genes controlaran el envejecimiento, habría miles que, de uno u otro modo, estarían implicados en el proceso. Manipular uno sólo es muy complicado, y manipularlos todos, casi imposible. Lo más lógico es pensar en estrategias para potenciar la telomerasa en partes concretas del organismo. Podrían actuar un tiempo concreto y rejuvenecer un grupo de células. De todas formas, es peligroso aventurar en estas cosas, ya que por un lado, podría mantenernos jóvenes más tiempo y por otro, podría aumentar el riesgo de contraer cáncer".

Para ir desterrando temores, la primera aplicación de la telomerasa de Geron son unos kits de uso individual para diagnóstico precoz del cáncer. Si detectas la enzima, esas células podrían estar convirtiéndose en cancerosas.

Al final, surge una pregunta: ¿Y qué hay de las arrugas? ¿Sería lógico pensar en cosméticos con telomerasa? Novo sonríe resignado. "No es impensable. Las células de la piel son accesibles, y podría introducirse en ellas el gen, con una crema que incluyera vehículos de transporte de genes, del tipo de los liposomas. Pero la detección y el tratamiento del cáncer, por ejemplo, son mucho más importantes".

El milagro ha ocurrido en la Universidad de Texas. Los doctores Woodring Wright y Jerry Shay han logrado mutar la condición de mortales de unas células humanas. Así, consiguieron prolongar de forma artificial e indefinidamente estas células y hallar la clave que podría desvelar el secreto de la eterna juventud: una enzima llamada telomerasa. Este descubrimiento abre un nuevo camino para el tratamiento de algunas enfermedades como el cáncer y la mejora de la calidad de vida.

Una empresa de EEUU logra crear glóbulos rojos con células madre

Los expertos esperan que se ponga fin a la escasez para transfusiones. Deben pasar al menos 2 años de ensayos para que el hito se materialice.

Un grupo de investigadores de la empresa Advanced Cell Technology de Massachusetts (EEUU), en colaboración con otros centros del país, han conseguido por primera vez fabricar glóbulos rojos in vitro a partir de células madre embrionarias, según informó ayer el periódico británico The Times . Los autores, que publicaron asimismo su investigación en la versión electrónica de la revista Blood, ya están cavilando las futuras aplicaciones de tal hallazgo que pondría fin a los problemas de disponibilidad de sangre destinada a transfusiones. Aun así, deberán pasar por lo menos dos años de ensayos para que el hito se materialice y constituya una alternativa a las donaciones y a sus costosas campañas.

"Las limitaciones en el suministro pueden tener potencialmente consecuencias mortales para los pacientes con pérdida masiva de sangre", declaró ayer Robert Lanza, el director de la investigación. "Las células madre embrionarias --añadió-- representan una nueva fuente de células que pueden propagarse hasta el infinito, proporcionando una fuente inagotable de glóbulos rojos".

Las células madre tienen la capacidad de dividirse y diferenciarse en otras células distintas. Por ejemplo, las hematopoyéticas de la médula ósea producen otras nuevas que se transforman en los distintos elementos de la sangre.

CERO NEGATIVO Con el método de los norteamericanos, a partir de células madre embrionarias del grupo cero negativo --donante universal-- se podrían fabricar glóbulos rojos para cualquier persona que necesitara una transfusión. De hecho, el equipo tiene la intención de crear un banco de células madre correspondientes a cada uno de los cuatro grupos sanguíneos.

Además, según los expertos, realizar transfusiones con esta sangre eliminaría el riesgo de transmisión de patógenos causantes de dolencias como la hepatitis, el sida y la enfermedad conocida como mal de las vacas locas.

Fuente: El Periódico Extremadura
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=392482

La energía hace crecer el 11,4% el déficit comercial español

Situación del saldo económico según el Ministerio de Industria: La factura de petróleo, electricidad, carbón y gas sube 10.600 millones.

El déficit comercial español subió el 11,4% en el primer semestre del año, hasta un total de 51.502,4 millones, como consecuencia del encarecimiento del petróleo y de la factura energética, según los datos que ayer publicó el Ministerio de Industria.

En los seis primeros meses del año, las exportaciones españolas al exterior crecieron el 6,4%, hasta un total de 97.480,4 millones de euros. Las importaciones aumentaron el 8,1%, hasta situarse en 148.982,8 millones. Según el ministerio dirigido por Miguel Sebastián, si los precios del petróleo se hubieran mantenido en el mismo nivel que en los seis primeros meses del 2007, las importaciones habrían crecido solo el 2%, y el déficit comercial se habría reducido el 6,5%.

La factura energética con el exterior se ha elevado el 55,6% en el primer semestre del año, hasta un total de 29.688,5 millones, por la compra de petróleo y derivados, gas, carbón y electricidad. Esta cantidad es 10.600 millones superior a la factura del primer semestre del año pasado.

IMPORTACIONES También subieron las importaciones de alimentos (el 13,9%), productos químicos (10,4%), materias primas (1,8%) y bienes de equipo (0,3%). Pero disminuyeron las compras al exterior de bienes de consumo duradero (el 6,9%) y no duradero (el 2%). Los principales sectores exportadores de la economía española, bienes de equipo y automóviles, registraron incrementos del 0,5% y el 5,4%.

Fuente: El Periódico Extremadura
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